La mayoría de la profesión también cree que vamos a evitar repetir los años 30 pero por otras razones. Se dice que sabemos reflacionar.
En aquel entonces, el régimen monetario de patrón oro era contractivo: cuando la gente atesoraba y salía de los depósitos caía la oferta monetaria. Automático. Además, los banqueros centrales, pensando dentro del régimen, subían tasas y dejaban caer bancos como respuesta de política.
Hoy, en cambio, hacemos lo contrario porque, se supone, aprendimos. Imprimimos dinero a lo pavote y bajamos su costo - para los bancos - a 0%, y negativo en términos reales. Supuestamente,
Voy a hacer mi punto - la 2GD es muy probable - por otro camino retórico, más literario, primero: dos citas de dos grandes economistas.
Una, de Axel Leijonhufvud (de un paper hermoso que no podés dejar de leer) que extraigo acá:
"Compararemos la vida de dos europeos seaprados entre sí por mil años (...) uno de ellos existió; el otro, debo admitirlo, es un invento de mi imaginación. El individuo real fue un tal Bodo, un siervo de la abadía de St. Germain de Prés en el siglo X (...) A fin de oponerle un contraste, he inventado al señor Baudot, imaginándolo un "parisino representativo" (...).Otra, de Paul Krugman:
A diferencia de su contraparte moderna, Bodo tenía una breve esperanza de vida, no gozaba de libertad y era un hombre inculto, que vivía realizando sin cesar duros trabajos físicos. Su cena habitual habría hecho estremecer de horror al Sr. Baudot. Bodo era muy pobre. (...) Ya sea como productores o como consumidores, al red del Sr. Baudot parecerá enormemente más amplia, elaborada y compleja que la de Bodo. Pocas personas, comparativamente, cooperaban en forma directa o indirecta con Bodo en la producción y en la generación de su ingreso real, o sea, en la producción de su canasta de consumo. (...).
Imaginemos una lista de individuos que contribuían con algún valor agregado al consumo anual de Bodo. Encabezando la lista encontraríamos al propio bodo (o bien a su esposa, Ermentrude), pues él (o ella) producía con su propio trabajo una gran proporción de lo que consumía. Si añadimos a todos los otros integrantes de la familia (Wido, Gergert e Hildegard), tendremos ciertamente más de un 50% de valor agregado total; y si sumamos a los miembros de su comunidad aldeana ya estaremos próximos al 100%.(...) Bodo conocía personalmente a la mayoría de los contemporáneos suyos que contribuían a su consumo y recordaba a muchos de los que lo habían hecho en el pasado. (...)
Si pretendiéramos trazar un esquema similar para el Sr. Baudot, nuestra imaginación se vería superada. Ni siquiera todos los recursos del Gosplan de la época de Brezhnev bastarían para seguirle la pista a la información correspondiente a este solo individuo y para organizarla. (...) El Sr. Baudot se apoya permanente en los esfuerzos de pesonas que están en puntos muy distantes del planeta con respecto a él, a quienes no conoce personalmente y de cuya existencia poco es lo que sabe. (...) Por otro lado, conozca o no conozca a los vecinos de su barrio, no depende de ellos económicamente en ningún sentido significativo."
"One day recently I had a meeting in New York. Before leaving, I set my Sharp VCR to record a television program I would miss while away. Then I drove my Mazda to the airport, boarded an Airbus 310, and while in transit finished some notes for the meeting in my Toshiba latpot computer. My suit was made in Hong Kong, my coffee cup in Portugal. It is quite possible that my breakfast cereal was the only American-made product I encountered all morning" (...) "This was not a surprising experiencie in the 1990s, but it would have been very unusual just a dozen years ago".¿Qué nos dicen el sueco y Krugman? Nos cuentan que la trama de relaciones de producción, comerciales y financieras de una economía moderna (y por moderna digo... post Bretton-Woods) es enormemente compleja.
Lo que fascina de los mercados como mecanismo de coordinación es la miríada de voluntades y capacidades descentralizadas que puede hacer funcionar. Pero luego de la fascinación viene la preocupación: ¿qué pasa si esta red de enorme complejidad (como dice el sueco, ni todos los recursos del Gosplan alcanzan para mapearla) se rompe en muchos nodos a la vez, o en algunos nodos grandes? Uno imagina que el colapso es proporcional, en alguna medida, a la complejidad alcanzada.
Cuando veo que la producción industrial cae de a dos digitos en Brasil o en Corea o en Taiwan o en México me pregunto ¿cómo se recupera la coordinación que lleva a que la caja de cambio que VW realiza en la planta de Córdoba vuelva a tener demanda en Malasia? Quiero decir... ¿se trata sólo de ponerle plata en los bolsillos a los malayos? ¿O de ponerle plata en los bolsillos a los estadounidenses para que, a su vez, estos demanden Ipods y Iphones ensamblados en Malasia con partes de 5 países asiáticos diferentes, etc., etc.? (y no es tan fácil parece ponerle plata en el bolsillo a los yanquis y que la gasten).
Mi intuición de 2 décadas de economista me dice que es muy difícil...
Ahora aprendimos en carne propia lo que las redes nos habían enseñado: pocos bancos muy grandes es más riesgoso que muchos.
Una red que depende de unos pocos nodos grandes es más inestable que una red con muchos nodos pequeños. El asunto es que las redes tienden a organizarse de esa manera. Como explica bien Taleb:
"the (...) property of networks : there is a concentration among a few nodes that serve as central connections. Networks have a natural tendency to organize themselves around an extremely concentrated architecture: a few nodes are extremely connected; others barely so"Me parece que Barro se equivoca, y Bernanke y buena parte de la profesión también, y que la probabilidad de encontrarnos con la 2GD es 80%. Y la complejidad es sólo una de las razones.