domingo, 5 de febrero de 2006
... pero la estupidez no tiene límites (versión financiera)
Ya está. Se acabó lo que se daba. El senador Terragno acaba de denunciar, en su sitio, que "la nueva deuda argentina es, como la vieja, objeto de la especulación". ¿Por qué? Se entiende mejor con la nota aparecida hoy en el diario Perfil donde se explica que "el Tesoro de Venezuela vendió a los bancos (Occidental de Descuento y Fondo Común) los BODEN (que compró al gobierno argentino) a 2.150 bolívares por dólar qu es el tipo de cambio oficial". Por supuesto que los bancos los revendieron al tipo de cambio de mercado haciendo pingües ganancias. Obviamente, un negocio de algunos amigos de Chávez y un problema de Venezuela, no de Argentina (lo podrían haber hecho con oro, petróleo, trigo o cualquier otro activo que tenga un vehículo financiero). Sin embargo, "¿A quién le conviene comprar tan caro?" cuestionó Terragno, dice el Diario Perfil. Y Terragno advirtió - sigue diciendo Perfil - que "Veneuela podría ser tan sólo un intermediario con fondos buitre que acumulan bonos para luego tener más poder de negociación con la Argentina".
No se por donde empezar a comentar esta estupidez. Primero, que los fondos buitre compren bonos que se están pagando puntualmente para aumentar su "poder de negociación" no tiene ningún sentido. Segundo, cientos de millones de dólares de estos bonos se venden todos los días acá y en otras plazas financieras. Es decir, los fondos buitre pueden comprarlos en cualquier parte si de acumular deuda argentina se trata. También dice cosas como que Venezuela "tiene un acceso privilegiado y directo a ellos, algo que otros inversores, no, y pueden tener más ganancias". ¡Pero si Venezuela los paga más caros que su precio de mercado cuando los compra! (tal vez por este "poder de negociación" debería preocuparse el senador) ¡Si los bonos están ahí, en las pantallas, para que los compre el operador que quiera! ¿De qué habla este tipo?
Terragno ¿qué le pasó? ¿se golpeó la cabeza? O, con tal de hablar desde alguna oposición, balbucea.
PD: Y el diario Perfil ¿no tiene algún control de calidad?
sábado, 4 de febrero de 2006
Amputaron a la mano invisible
Veamos, el turismo invadió la Argentina merced a una moneda doméstica muy pero muy barata. Como la ocupación hotelera, etc. está a pleno aumentan los precios. ¿Qué iban a hacer los empresarios? ¿Cobrar precios más bajos? ¿O acaso no sabe FM que el alza de precios es el incentivo para qué a alguien se le ocurra, en algún momento, construir un hotel? ¿Y qué hay de "antisocial" en responder a incentivos de mercado? Amputaron la mano invisible. La ciencia avanza funeral tras funeral, parece haber dicho Max Planck. A la que entierran hoy es a la ciencia económica. Sólo falta Montenegro que diga que el sector es oligopólico y hay que caerle con todo el peso de la ley de defensa de la competencia.
lunes, 30 de enero de 2006
Arctic Monkeys
Last night these two bouncers
And one of em's alright
The other one's the scary one
His way or no way, totalitarian
He's got no time for you
Looking or breathing
How he dosen’t want you to
So step out the queue
He makes examples of you
And there's nowt you can say
Behind they go through to the bit where you pay
And you realize then that it's finally the time
To walk back past ten thousand eyes in the line
And you can swap jumpers and make another move
Instilled in your brain you've got something to prove
To all the smirking faces and the boys in black
Why can't they be pleasant?
Why can't they have a laugh?
He's got his hand in your chest
He wants to give you a duff
Well secretly I think they want it all to kick off
They want, arms flying everywhere and
Bottles as well it's just
Something to talk about
A story to tell you
Well I'm so glad they turned us all away we'll put it down to fate
I thought a thousand million things that I could never think this morning
Got too deep, but how deep is too deep?
This town's a different town today
This town's a different town to what it was last night
You couldn't have done that on a Sunday
That girl's a different girl today
That girl's a different girl to her you kissed last night
You couldn't have done that on a Sunday
It made so much sense
But now the haze has ascended
It don't make no sense anymore
sábado, 28 de enero de 2006
Las formas de la intolerancia
A propósito de esta anécdota casi tonta, Pogue escribió nueve reglas acerca de como ser un cascarrabias en Internet. Me parecen interesantes porque, Internet aparte, describen un estilo de comunicación intolerante que anda dando vueltas en los mails, en los llamados de los oyentes a las radios, en las charlas de café, etc. Somos (empezando por mi) opinadores amateurs.
Aquí van las reglas (en inglés, si puedo las traduzco luego):
1. Use the strongest language possible. Calling names is always effective, and four-letter words show that you mean business.
2. Having a violent opinion of something doesn't require you to actually try it yourself. After all, plenty of people heatedly object to books they haven't read or movies they haven't seen. Heck, you can imagine perfectly well if something is any good.
3. If it's a positive review that you didn't like, call the reviewer a "fanboy." Do not entertain the notion that the product, service, show, movie, book or restaurant might, in fact, be good. Instead, assume that the reviewer has received payment from the reviewee. Work in the word "shill" if possible.
4. If it's a negative review, call the reviewer a "basher" and describe the review as a "hatchet job." Accuse him of being paid off by the reviewee's *rival*.
5. If it's a mixed review, ignore the passages that balance the argument. Pretend that the entire review is all positive or all negative. Refer to it either as a "rave" or a "slam."
6. If you find a sentence early in the article that rubs you the wrong way, you are by no means obligated to finish reading. Stop right where you are--express your anger while it's still good and hot! What are the odds that the writer is going to say anything else relevant to your point later in the piece, anyway?
7. If the writer responds to your e-mail with evidence that you're wrong (for example, by citing a paragraph that you overlooked), disappear without responding. This is the anonymous Internet; slipping away without consequence or civility is your privilege.
8. Trolling is making a deliberately inflammatory remark, one that you know perfectly well is baloney, just to get a rise out of other people. Trolling is an art. Trolling works just fine for an audience of one (say, a journalist), but of course the real fun is trolling on public bulletin boards where you can get dozens of people screaming at you simultaneously. Comments on religion, politics or Mac-vs.-Windows are always good bets. The talented troll sits back to enjoy the fireworks with a smirk, and never, ever responds to the responses.
9. Don't let generalities slip by. Don't tolerate simplifications for the sake of a non-technical audience. Ignore conditional words like "generally," "usually" and "most." If you read a sentence that says, for example, "The VisionPhone is among the first consumer videophones," cite the reviewer's ignorance and laziness for failing to mention the prototype developed by AT&T for the 1964 World's Fair. Send copies of your note to the publication's publisher and, if possible, its advertisers.
jueves, 26 de enero de 2006
Per natura non da, Salamantica non presta
Matemática cambiaria
Vivir en Punta del Este = Argentina X 2
Vivir en EE.UU. = Argentina X 3
Vivir en Europa = Argentina X 4
Vivir en Gran Bretaña = Argentina X 5
¿Tan chotos somos que necesitamos tamaña subvaluación del peso para competir?
miércoles, 11 de enero de 2006
Caradura
lunes, 9 de enero de 2006
C’est fini
C’est fini Kirchner. C’est fini.
Gracias Alfredo
sábado, 7 de enero de 2006
Realismo de los supuestos
Falacias
Landsburg discute el caso de una pobre mujer (en todos los sentidos de la palabara pobre) que sufría de cáncer terminal y que estaba conectada a un respirador. Pero nadie pagaba las cuentas y, luego de notificar a la familia, el hospital desconectó el respirador y a los 15 minutos la pobre mujer murió.
Siguiendo una conocida tradición neoclásica, Landsberg opina que en este caso no hay un conflicto entre las consideraciones económicas y la compasión. Algunos argumentos son bien conocidos para los estudiantes de economía del bienesar. Aquí van:
- Si le preguntan a la gente pobre donde ubicaría su necesidad por "asistencia respiratoria mecánica garantizada" seguramente va a estar bien al final de la lista de sus preferencias. La leche, conjetura Landsberg, va a estar bien al tope de las preferencias.
- Cueste lo que cueste la asistencia respiratoria mecánica garantizada, seguramente la pobre mujer hubiera preferido el dinero en efectivo o alimentos.
- No es compasión darle asistencia respiratoria a alquien que necesita algo más urgente como huevos o leche.
Algunos comentarios. Landsberg aquí, y la economía neoclásica en general, razonan como si uno estuviera realmente inmerso en un problema de programación dinámica donde decide para todo el resto de su existencia. Obviamente una persona pobre prefiere la leche para sus hijos hambrientos a una póliza de seguro de respiración asistida cada vez que se le pregunten... excepto si se lo preguntan cuando está en el medio de una falla respiratoria masiva.
Esto me recuerda a las boludeces seudo-paretianas conocidas como "el principio de la compensación" que suelen sufrir los estudiantes de economía internacional: en general, es posible para los los que ganan con el libre comercio compensar a los perdedores de forma al que todos estén mejor que en la autarquía. El problema es que el camino hacia el libre comercio está pavimentado de todo menos compensaciones.
Ahora, hay un problema económico en todo esto y es la necesidad de racionar la asistencia sanitaria. ¿Qué es mejor? ¿Proveer sanidad básica a mucha gente o un trasplante a pocos? Pero esto no tiene que ver con desconectar un respirador por falta de pago y justificarlo diciendo que esa persona moribunda hubiera preferido una copa de leche si le hubieran dado a elegir mucho tiempo antes.
Estoy podrido de las expectativas racionales. Sobre todo cuando se aplican en situaciones límite.
¿50 minutos de 60 segundos cada uno?

Según Página 12, en 50 minutos, Miceli y Lousteau se ocuparon de:
- Repasar "las alternativas para coordinar la política crediticia de la banca pública con los incentivos oficiales a la inversión".
- De hablar "de la situación económica en general y de la buena performance de la economía".
- Y además "Miceli se mostró interesada en la experiencia del joven economista en el Ministerio de la Producción bonaerense, desde donde impulsó programas como Fuerza Pyme, que apuntan a acercar el crédito a las firmas de menor envergadura".
¿Todo en 50 minutos?
Hay gente que se entiende con sólo mirarse.
PD: ¿No da la sensación de qué la fuente fue el propio Lousteau? ¿O un amigo cercano?
Y siguen los palos cariñosos
“A Lavagna le faltó reacción frente a la inflación”, dijo Artemio López
Espero no encontrarme con otra que diga: "A Beliz le falto reacción frente a la justicia menemista".
Bienvenido
Respuesta a la respuesta de La Ciencia Maldita
El punto esencial que hacés es:
Lo que yo quería decir es esto: ceteris paribus, ¿una compra de pesos con bonos-una colocación de LEBACs- aprecia la moneda, además de tener un efecto sobre la tasa de interés de corto plazo? Creo que sí. Mipregunta retórica ["¿cómo es que si estoy reduciendo la oferta depesos, al comprar pesos con bonos, no sube el precio del peso?"]aludía a que creo que es un error pensar que esas intervenciones no influyen en el tipo de cambio: influyen, porque el "mercado cambiario"no es otra cosa que el resultado de la oferta y la demanda de pesos. Yahora te hago otra pregunta: ceteris paribus, una compra de dólares con pesos, ¿baja la tasa de interés de corto plazo, además de tener unefecto sobre el precio del dólar? Creo que también.
Mi la respuesta es: no es tan sencillo. De lo que estás hablando es un portafolio con tres activos: bonos, dinero y dólares (y de hecho es más complicado porque hay bonos en ambas monedas y además habría que poner el mercado de bienes). Si colocás LEBACs para retirar pesos el efecto sobre el valor del dólar medido en pesos no es obvio y no podés concluir, sin explicitar supuestos, que sube el precio del peso medido en dólares (o que baja el precio del dólar medido en pesos). No hay que confundir numerario con demandas y ofertas deseadas (o nocionales como gustan decir los viejos desequilibristas).
Una compra de dólares con pesos parece tener un efecto bajista en la tasa justamente porque introduce pesos "no deseados". Las comillas son, justamente, porque si todas las transacciones son voluntarias, cuando el BCRA emite pesos para comprar dólares (aumentando el valor del dólar o evitando que caiga, da lo mismo) las tenencias de activos resultantes son "deseadas" ya que nadie forzó a nadie (excepto el BCRA que obliga a los bancos, a la Cavallo, a comprar LEBACs a tasas menores de las mercado).
Veamoslo por el absurdo. Supongamos que la gente no quiere más pesos porque la demanda de dinero se puso "vertical". ¡Entonces no vendería dólares a ningún precio! Sin embargo, el BCRA vende pesos y la gente vende dólares. Pero luego va el BCRA y compra parte de esos pesos pagando con bonos en pesos: en ambos casos son pasivos del BCRA denominados en pesos excepto que los bonos rinden y, por lo tanto, compensan por tener "pesos" (o promesa de pago de pesos) que de otra manera "sobrarían". Esta intervención no necesariamente aprecia el peso.
Un ejemplo tal vez aclare: supongamos que esta una economía bimonetaria, que los argentinos hacemos el mental accounting (en el sentido de finanzas conductistas) en dólares. Entonces, frente a la mayor probabilidad de que el peso se revalue a que se devalue (consecuencia de tipo de cambio alto), el exceso de oferta de pesos se traduce en demanda por bienes: la gente compra bienes porque van a estar más caros en dólares (rol numerario del dólar). No compra más dólares porque ya está caro y tiene más chances de bajar que de subir. Compra bienes. Esto, y no otra cosa, es lo que explica que los argentinos dejemos los depósitos en los bancos a tasas de interés reales negativas.
No. La compra de pesos con bonos no tiene porque tener el efecto de encarecer los pesos en relación a dólares.
Firmado: Brian "No Guts" Jones
viernes, 6 de enero de 2006
La biografía de Lavagna

Francisco Sánchez comentó en El Economista la biografía del ex ministro de Economía Roberto Lavagna escrita por Carlos Liascovich.
Palo a la ciencia maldita (cariñosamente)
Lector usual de tu blog me detuve en tu post "mercantilistas" y tengo algunos comentarios para hacerte. Seré breve.
El banco central recurre al objetivo de acumular reservas para evitar aceptar que tiene un objetivo de tipo de cambio. Todo lo que se construyó alrededor fue simplemente retórica para apoyar una conclusión predeterminada: que había que acumular reservas. No hay tal cosa como mercantilismo aunque alguna intuición hay en el rol prudencial de tener muchas reservas (especialmente en países "pecadores originales" o serial defaulters o lo que fuese de lo que somos culpables).
Tu argumento central para tener "reservas con esta acumulación de reservas" es:
Tercero: emitir bonos para comprar reservas. En la práctica, lo que hizo el BCRA de manera indirecta durante buena parte de estos últimos años: en una alquimia rarísima y superflua, compraba dólares con pesos, y después pesos con bonos. Era lo mismo comprar directamente dólares con bonos, pero con esta triangulación se alimentaba la fantasía de que al comprar dólares con pesos se sostenía el tipo de cambio, en cambio al retirar esos pesos con títulos no había un efecto bajista en el tipo de cambio, por un motivo que se me escapa (¿cómo es que si estoy reduciendo la oferta de pesos, al comprar pesos con bonos, no sube el precio del peso?). En mi opinión, habría sido exactamente lo mismo comprar bonos con dólares, pero bueh. ¿Está bien comprar dólares con bonos de corto plazo? No entiendo mucho qué sentido tiene. OK, la cobertura de la base monetaria mejora, pero también te pueden correr con los bonos. Y además hay un costo fiscal: la tasa de LEBAC es mayor que la que te dan las reservas.
Creo que estás equivocado. Efectivamente, el BCRA está comprando dólares con bonos (nótese que escribiste equivocadamente "comprar bonos con dólares") en aquella parte que la demanda de dinero no absorbe, que el tesoro no absorbe y que los bancos no devuelven. ¿Por qué "no sube el precio del peso"? En realidad, el precio del peso sube ya que sube la tasa de interés que es el costo del dinero. Es cierto que al esterilizar pesos estás disminuyendo la oferta de pesos en relación a dólares y la forma en la que ajusta es vía suba de la tasa de interés. Es que la gente acepta los bonos, o bien porque pagan más tasa, o bien porque no quiere tantos pesos. Me dirás, y si no quiere tantos pesos, ¿por qué no se pasa a dólares? Porque el dólar está caro, muy caro de hecho, o lo que es lo mismo el peso está muy barato. Si el peso está muy barato en relación al dólar quiere decir que la gente ya tiene más pesos de los que desea: por eso no sube el precio del peso medido en dólares pero si, en general, la tasa de interés que es el precio que hay que pagar para que la gente acepte bonos y, a la vez, el costo del dinero.
El argumento de la cobertura de la base monetaria no se aplica. ¡El gobierno cometió el mismo error! ya que "compró" la idea de que había que cubrir el 100% de la base cuando, en tipo de cambio flexible, no es necesario tener tantas reservas ya que parte del ajuste (o todo si la flotación es pura pero eso, ya se, no se puede) se hace por la cotización del dólar.
(De paso, el error más grosero en esto de cubrir el 100% de la base, y dejar el resto como de "libre disponibilidad", fue que abrió el camino para los embargos de los acreedores externos que, hasta ahora, se habían encontrado con una muralla legal y ahora...)
Voy al punto del costo fiscal. Emitir bonos (o pesos, da lo mismo) para comprar dólares equivale a aumentar un activo y un pasivo a la vez por lo que, instantáneamente, nada cambia en el patrimonio del BCRA. En el flujo y en el tiempo ese diferencial de tasas que mencionás tiene un impacto negativo en términos de costo fiscal si: (1) el dólar no aumenta en la medida del diferencial de tasas revalorizando el stock y/o (2) el BCRA en algún momento vende los dólares "baratos". Pero tenés que notar que no hay que descartar (1), de hecho algo ya ocurrió y, en relación a (2), una de las diferencias de los tipos de cambio flexibles es que no hay una promesa de vender dólares a algún precio predeterminado y, por lo tanto, bien puede ocurrir que si en algún momento el BCRA vende, lo haga muy caro (sobre todo si es consecuencia de un déficit, etc., etc.). Es decir que ex ante el costo fiscal de la intervención no está determinado. Y aun cuando fuera finalmente un costo habría que compararlo contra los beneficios del tipo de cambio real alto.
En realidad, la verdadera (¿y única?) crítica a todo este asunto es justamente el hecho de que el salario real es bajísimo medido en alimentos, ¡toda una novedad para un gobierno peronista!.
Saludos.
PD: Me encanta el blog y por eso está entre mis recomendados.
jueves, 5 de enero de 2006
Sabiduría
Madurez es cuando el cuerpo y la cabeza van juntos.
Vejez es cuando el cuerpo va más despacio que la cabeza.
miércoles, 4 de enero de 2006
El diario de Yirigoyen
Seguramente lo que cita de Levy Yeyati es viejo (aunque a Zaiat no le importa precisar la cita) porque a Diciembre del 2005, Argentina ya no tenía una SRF tomada. Si en cambio tenía un acuerdo stand-by usual cuyo costo es apenas 108 puntos básicos por encima de tasas de mercado.
¿Y ahora Zaiat? ¿Errata u olvido?