domingo, 11 de febrero de 2007

¿Para qué?

Cuentan hoy Jorge Lanata en Perfil, Maximiliano Montenegro en Página 12 y Diego Cabot en La Nación, que los cambios metodológicos también llegaron a la lechuga que habría aumentado 30% y que se registró como 9%.

A esta altura me parece que no hay polémica. Sólo queda preguntarnos, como hace hoy mi ex profesor de Cuentas Nacionales Javier Lindenboim, ¿para qué nos sirve este 1,1 por ciento?.

viernes, 9 de febrero de 2007

Prepagas

¿Porqué "2% + copagos" no puede registrarse como un 2% de aumento? Porque la introducción de los copagos reduce la calidad del bien "medicina prepaga", lo convierte en un bien inferior en relación a la oferta sin copagos. En esto estamos de acuerdo casi todos.

Ahora, Artemio propone lo siguiente: "la medicina prepaga, insisto en que no puede imputarse el 22% directo puesto que la opción copagos abre la posibilidad de un despliegue escalonado del aumento."

No estoy de acuerdo. Las empresas de medicina prepaga ofrecen a los consumidores dos alternativas:

A: 22% de aumento
B: 2% + copagos


A falta de más información, hay que considerar a ambas alternativas equivalentes. Sobre todo porque el gobierno autorizó ambas alternativas así que uno supone que lo hizo en base a un sesudo estudio de las mismas. O, en serio, porque las empresas tienen que haber hecho la cuenta para que les resulten aproximadamente equivalentes. Por lo tanto, el aumento equivalente es 22% de una vez.

Nota al pie: en realidad, mi impresión luego de ver los valores de copago, que son altísimos, es que el aumento resultante en el usuario promedio va a ser aún mayor pero hay que esperar también una utilización algo más racional ya que, se sabe, en las prepagas hay sobre-utilización.

No puede proponerse un "despliegue escalonado del aumento" porque si las alternativas son equivalentes entonces el gasto que haga el consumidor promedio tiene que ser, en valor presente, más el 2% de aumento, equivalente al 22%. Si así no fuera, las empresas se equivocaron al hacer la cuenta y, no creo, tienen buenos gerentes financieros. Además, la alternativa B sería financieramente más ventajosa y entonces deberíamos ver un corrimiento masivo a la misma al menos de la parte de la mitad de la distribución para abajo. La idea de que como el copago va desembolsándose a lo largo del año entonces el aumento hay que registrarlo a lo largo del año o bien es incorrecta, o bien el aumento acumulado tiene que ser mayor al 22%.

La verdad es que la única salida que tiene el gobierno si quiere registrar un aumento menor para las prepagas es subsidiarlas, como ya lo hizo con otros sectores, y que entonces el aumento final directo sea menor.

Desafío Artemio

Desafío I: Nombrame un economista que vos respetes (y, en lo posible, también yo) que esté de acuerdo con los "cambios metodológicos" del INDEC.

o, para hacerlo más fácil,

Desafío II: Nombrame un economista que vos respetes (y, en lo posible, también yo) que crea que es un asunto menor.

Cortina de humo

Artemio insiste en bancar al IPC. Su argumento tiene dos cuentas y, en base a esas cuentas, una conclusión bajo la forma de pregunta retórica.

Primera cuenta. En lo que hace al registro de una suba menor de la medicina prepaga, Artemio calcula que el impacto adicional hubiera sido "poco más de cinco décimas - 0,52 - en el valor del IPC" y excusa al gobierno: "los mismos se imputarán en febrero". Estoy de acuerdo en que en febrero deberían ocurrir una de dos cosas: o bien el gobierno convence a las prepagas (les da subsidios) para que vuelvan atrás con los aumentos, o tiene que registrar algo más de aumento (cuanto, va a depender de lo extendido del aumento entre los afiliados). No tengo demasiado problema con esto ya que significa que en lugar de registrar el aumento en enero, como hubiera correspondido ya que muchos pagamos el 22%, se "suaviza" el IPC y se lo pasa a febrero que usualmente da un aumento más bajo.

Segunda cuenta. En lo que hace al registro de una suba menor en turismo, aunque "no se bien porqué", acepta "que debiera imputarse un 10% adicional al Grupo compuesto por los Subgrupos Alojamiento y Excursiones y Paquetes". Y elije el 10% adicional ya que en el 2005 todo Turismo aumentó 13%. Al hacer las cuentas concluye que "esta grandiosa corrección modificaría el IPC en dos décimas". En cuanto al "no sé que dijo Lozano en A Dos Voces"... Lozano dijo que la muestra usual del INDEC fue reemplazada con la de la Secretaría de Turismo.

Nota al pie I: si todo turismo aumentó 13% el año pasado, y al igual que en el 2005 Transporte por Turismo y Transporte Público por Turismo tampoco aumentaron o aumentaron muy poco (algo hubo de peaje, durante el 2005 y durante el 2006) tampoco está igualando ambas situaciones. Significa que el rubro Alojamiento y Excursiones y Paquetes aumentó más. Pero aunque "no se bien porqué", aceptémoslo.

Nota al pie II: El argumento de "no se bien porqué" es fácil de refutar. ¿Acaso alguien puede creer seriamente que Turismo no registró un aumento interanual entre enero de 2006 y enero de 2005?

Conclusión bajo la forma de pregunta retórica. Se pregunta Artemio: ¿cuál es el sentido de "dibujar siete décimas de IPC para joder a quién? ... A los bonistas que ajustan por CER por ejemplo o a los inquilinos o lo que sea, y al mismo tiempo se deja correr la CBA que jode al 40% de la población más vulnerable y pega duramente en la línea de flotación , el núcleo de la construcción de consenso electoral de este gobierno que, no lo duden, es la mejora sostenida de los indicadores socioeconómicos?."

Me toca a mi. Lo más importante que pasó en enero fue el aumento de 2.6% en la CBA que, como bien dice Artemio, "jode al 40% de la población más vulnerable". Es una tragedia, ¿qué duda cabe? Pero no fue lo único que pasó. Otra cosa que pasó es que el aumento del IPC fue 1.1% cuando debió haber sido al menos 1.3% y, más cerca de la realidad muestral, 1.8%.

Es esto lo que criticamos quienes criticamos los "cambios metodológicos" en el índice. No estamos comparando 1.1% con 2.6% diciendo que el 1.1% es más importante, ¡por Dios... digo Román! Quiero señalar que esto no debió haber ocurrido y que es un error de consecuencias potencialmente serias (en un rato me ocupo de esto).

La verdad es que no se porqué lo hizo el gobierno. Quiero decir, no conozco las razones profundas.

¿Fue para ahorrarse unos pesos a los bonistas? Si es así, se equivocan porque el ajuste por inflación se capitaliza y se paga a los premios. Todo lo que se pueden haber ahorrado es un titular que diga: "la deuda aumentó XXX millones por la inflación". Y que no me digan que al gobierno (o a alguna parte del gobierno) no le preocupan estos titulares.

¿Fue para quebrar expectativas inflacionarias? Ese era rol de las legítimas políticas de ingresos sobre precios y salarios que aplica el gobierno. Esa es la mano visible de la política económica y bienvenida. Otra cosa es la mano invisible sobre el IPC. Hubo quienes lo intentaron. Entre 1973 y 1975, la dictadura de Pinochet distorsionó el cálculo de los índices de precios (y no Rossi, que sean muchos no quiere decir que no lo pueda hacer un perejil al final de la línea como ve) con el objetivo de reducir el aumento de salarios que, nada casualmente, se fijaba en función de la variación del IPC.

¿Fue para evitar un titular que diga "la inflación fue 1.8%"? No me parece extraño. Vuelvo a decir, al menos a una parte del gobierno le preocupan esos titulares.

¿Por qué hinchamos con la calidad estadística del IPC? Porque coordina, algo que en economía es imprescindible. Voy a repetirme. El IPC es un índice que tiene un rol importante como coordinador en la formación de expectativas y, por lo tanto, en las relaciones contractuales, laborales o financieras por ejemplo. Más aún en una economía que tiene una inflación relativamente alta (pero manejable) y necesita alguna claúsula de ajuste. Y más aún cuando todavía no se encontró un patrón de contratación de mediano y largo plazo: ¿vamos al peso nominal? ¿vamos al peso indexado? ¿vamos al dólar? Es casi un ancla (móvil, con cierto arrastre) y eso también es imprescindible.

Si el IPC pierde poder de coordinación es probable que tengamos una macroeconomía que funcione peor. Por ejemplo, que la dinámica salarial sea menos ordenada. O sea más caro colocar deuda. O puede pasar otra cosa, que ocurrió en Brasil: que se privatice la información estadística. Y entonces me asocio con Artemio y calculamos el IPC-Román. Y tampoco quiero esto. El IPC es un bien público y la gente del Fénix ya lo explicó cuando Lavagna se cargó a del Bello porque no le gustaron los números de pobreza del INDEC. Lamento no haberme indignado entonces por el hecho institucional en sí pero, la verdad, no es un argumento institucionalista el que hago: insisto, me preocupa la coordinación macroeconómica.

No se exactamente porque el gobierno hizo lo que hizo. No se tampoco porqué no hace el cálculo político que Artemio le demanda y, en lugar del IPC, pone todas sus fuerzas en la CBA. Que es, por ahora, la única inflación que debería interesarle. Pero lo hizo. Hubieron "cambios metodológicos" que no pueden justificarse: no fueron públicos, no fueron discutidos y no fueron empalmados, quitándole al índice comparabilidad (una característica esencial de un índice).

Quien te dice Artemio. Tal vez todo el ruido con el IPC le venga bien al gobierno para desplazar de la discusión justamente el punto que vos hacés: que la CBA aumentó 2.6% y que la gente más vulnerable entonces la pasa peor. Y no, no creo que a Kirchner no le interese. Tal vez no acuerdo que ese 40% más vulnerable sea el núcleo de la construcción electoral de este gobierno (pero soy amateur en esto).

De hecho, que exista una razón es importante. Incluso una mala. Bueno sería que un acto de gobierno careciera de sentido y explicación.

Pero el IPC se manipuló en forma incorrecta. Podrás decir que no te importa, podrás decir que palidece frente al aumento de la CBA, pero pasó. Espero que en algún rato libre me expliques porqué.

jueves, 8 de febrero de 2007

A confesión de parte...

Pancho comenta en El Economista un libro reciente de John Taylor, el Subsecretario de Asuntos Internacionales del Tesoro de los EE.UU. entre los años 2001 y 2005. Entre otras barbaridas, Taylor habla de su estrategia para evitar el contagio del default argentino y dice que esto fue debido a “nuestra estrategia de movernos gradualmente y tratando de señalar intenciones que, esperábamos, le permitieran a los mercados ajustarse a lo largo del tiempo para contener el contagio global”. A lo que Pancho acota:

Aun suponiendo que tenga razón, lo que Taylor no dice es que la contracara de la salida gradual de los inversores de Argentina fue financiada con reservas y con deuda dura del FMI que no fue reestructurada.; es decir, con ahorro de los argentinos. Es sorprendente la ingenuidad de Taylor en esta confesión. Además, permite sacar, una vez más, la conclusión de que en el futuro la Argentina tiene que ser muy cuidadosa con el manejo del ahorro externo y el exceso de deuda.

Lo del título...

Se develó el misterio del turismo

Ya lo dije, registrar 2% de aumento en los servicios de medicina prepaga está mal: la introducción de copago reduce la calidad del bien en cuestión y, por lo tanto, hay que reflejarlo como un aumento mayor. Artemio, no tenés razón.

Gracias a Claudio Lozano (y que nos enteremos en forma no oficial es otra verguenza) ahora sabemos que pasó en el rubro Turismo: en lugar de la muestra usual, el número computado fue brindado por la Secretaría de Turismo, que tendrá su propia muestra. El aumento de 3.7% en turismo entre enero de 2007 y diciembre de 2006 implica que los precios en enero de 2007 fueron iguales a los precios en enero de 2006. ¿Alguien puede creerlo realmente? Además, es un cambio metodológico no anunciado, no discutido, sin empalme (es decir, sin comparabilidad), etc., etc.

Sutileza

¿La Nación es Barcelona? Se lee hoy en La Nación que un cronista de Radio del Plata consiguió una breve nota con la Senadora Kirchner antes del partido de la selección con Francia. Otro cronista francés no tuvo la misma suerte y, entonces, dice La Nación:

"Fue entonces cuando, ciertamente sorprendido, el colega francés de una conocida publicación semanal -que en vano espera respuesta a su pedido de diálogo con la primera dama- empezó a mirar con otras posibilidades su teléfono celular."

¡Ay estos chicos!

miércoles, 7 de febrero de 2007

Antecedentes

El Abuelo y Ana C, basándose en mi convicción de que las instituciones son, en buena medida, endógenas al crecimiento y al desarrollo, expresaron, de una forma u otra, que le resto importancia a la discusión sobre el INDEC y la calidad de las estadísticas.

No es así. Tanto que mi intercambio con Artemio es justamente porque él cree que todo es menor al lado del problema de que aumentaron los alimentos y que yo creo, voy a estirar el argumento, que la estabilidad macroeconómica es esencial y necesita de un mecanismo de coordinación de expectativas.

Sobre el IPC como mecanismo de coordinación de expectativas hay un ejemplo notable. La dictadura de Pinochet distorsionó el cálculo del IPC que realizaba el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) con el objetivo de reducir el aumento salarial que se fijaba justamente en función de la variación en el IPC. Esto duró varios años a partir de septiembre de 1973 pero la "cocina" más importante se hizó durante el cuarto trimestre de 1973. Ese año, la inflación registrada fue de 508% cuando debió ser de 800%.

¿Por qué una dictadura feroz y asesina, sin respeto por la calidad institucional obviamente, se iba a preocupar por modificar el IPC en lugar de simplemente ajustar los salarios a un ritmo menor? Porque la negociación salarial requiere: 1) coordinación y 2) (cierta noción de) justicia. El ajuste por IPC, en tanto índice estrella, provee ambas cosas, al menos parcialmente.

En el caso argentino no creo que pueda "perrearse" el IPC en forma consistente. A diferencia de lo que pasó en Chile, hay libertad de expresión. Además, existen consultoras que elaboran sus propios índices, que sirven al menos como aproximaciones aunque no tienen el alcance del INDEC, y que hasta ahora no mostraron desvíos sistemáticos en relación al IPC (me rehuso a llamarlo IPC-INDEC, todavía). Está en manos del gobierno ahora evitar que el IPC pierda su carácter de bien público y, como subproducto, se privatice la información estdística.

martes, 6 de febrero de 2007

Siempre que llovió, paró

Estaba preocupado, al menos intranquilo. Las cosas no venían bien. Ya no éramos los de antes. Peleas internas o, peor, guerras intestinas. La época del cabaret sobrevolaba peligrosamente.

Enfrente, se hacían fuertes, grandes, envalentonados con B... de Belluschi (aquel que dejamos ir por un cuarto de Gago y que vale cuatro veces Gago). Veía como el mellizo, contra natura, tenía que volantear; como Palacio era una choza y Palermo más viejo que Soho.

Y de golpe, hice click, en una página y se desplegó él, la esperanza, el más grande de los que vi (regularmente, al menos). Román. Ahora sí, el campeonato terminó.

Decimales

"La inflación de enero fue 1.05%" decían algunos titulares. Luego llegó una "aclaración" de INFOBAE:

"La primera cifra difundida del costo de vida fue 1,05% y posteriormente el INDEC informó el 1,1%. (...) Según el comunicado del Instituto Nacional de Estadística y Censos, el costo de vida del mes de enero ascendió a 1,1%, considerando el redondeo que todos los meses se establece sobre el análisis minorista. El dato exacto es 1,05%, pero el INDEC no utiliza dos decimales, otro tema que se sumó a la polémica sobre la medición del costo de vida."

El cuadro 3 del comunicado oficial del INDEC es una vía rápida para calcular los decimales: simplemente hay que sumar la contribución de cada capítulo al índice, presentada con dos decimales:



Si hacen esto (ver más abajo), el aumento es 1.15% (ni 1.05%, ni 1.1%... 1.15%).

Y, con abundancia de insomnio, calculé el aumento con 2 decimales a partir de los aumentos por capítulo, multiplicado por las ponderaciones (si, tengo un decimal mal en uno de los ponderadores, pero no se cual), ¡pero me da 1.12%!



Lo del título...

lunes, 5 de febrero de 2007

La polémica sobre el IPC

Empecemos por lo urgente y lo importante: como señala Ramble Tamble, la canasta de alimentos aumentó 2.6% en enero de 2007. Artemio explica bien cuales son las consecuencias sociales de alimentos más caros y los números abruman (en sus primeras dos acepciones).

Dejemos lo social ya que los macroeconomistas somos amateurs en eso y pasemos a algo menos urgente y casi tan importante: el IPC como mecanismo de coordinación de expectativas.

La historia es conocida: alguien en el gobierno decidió reemplazar a una funcionaria técnica, con concurso a punto de vencer o vencido, del INDEC y justamente a la encargada de la Dirección de Precios de Consumo. Las especulaciones acerca de este reemplazo son varias, a saber:

H1: El Secretario de Comercio Moreno habría intentado conseguir los lugares donde se relevan los precios, los puntos muestrales. Y el INDEC se habría rehusado argumentando, correctamente, que estaban protegidos por el secreto estadístico.

H2: La funcionaria removida se habría negado a computar el aumento de las prepagas como un mero 2% argumentando, correctamente, que 2% más copagos es un bien de inferior calidad que debe representarse con un aumento de precios sustancialmente mayor.

H1 + H2: Es decir, simplemente la acumulación de desaires a la autoridad política.

En el medio, se escucharon un montón de rumores u operaciones de prensa para justificar el cambio de funcionaria, en on y en off: que el gobierno quería evitar que pagáramos más deuda cada vez que subía la carne, que la funcionaria depuesta le pasaba datos a un periodista de Clarín, que la funcionaria depuesta era la novia del periodista de Clarín, que la funcionaria depuesta trabajaba para los bancos o los tenedores de deuda ajustada por inflación, que era una funcionaria de cuarta, que era matemática, etc., etc.

La economía debe estar subordinada a la política pero ¿el cálculo del IPC también?

El IPC es un índice que tiene un rol importante como coordinador en la formación de expectativas y, por lo tanto, en las relaciones contractuales, laborales o financieras por ejemplo. Más aún en una economía que tiene una inflación relativamente alta (pero manejable) y necesita alguna claúsula de ajuste. Y más aún cuando todavía no se encontró un patrón de contratación de mediano y largo plazo: ¿vamos al peso nominal? ¿vamos al peso indexado? ¿vamos al dólar?

Disminuir la credibilidad en el cálculo del IPC es una operación de costo potencialmente alto y beneficios difusos, por decir algo. Es mal cálculo económico y político.

La paradoja ahora es que cuanto más bajo sean los índices, menos le van a creer al gobierno. Y el riesgo es que alguien crea que ya se pagaron todos los costos políticos de "jugar con el IPC" sin ninguno de los beneficios.

Cuando lo de Misiones, el Presidente Kirchner supo entender los riesgos de profundizar la apuesta por el deterioro institucional y cambiar el rumbo. Sería deseable que también lo entendiera ahora.

viernes, 5 de enero de 2007

Fracaso del regulador

Esta apostilla debería ir en Defensa del Consumidor pero Exabruptos tiene más visitas y me parece buen ejemplo de los fracasos del regulador.

¿Sabían qué si ustedes pagan dos veces una factura en Telecom o en Edesur (y vaya uno a saber que otras compañías), por error, tienen qué solicitar que el importe pagado de más se les acredite en la cuenta? ¿Acaso estas compañías no saben llevar una cuenta corriente?

Es simplemente una avivada estúpida como tantas otras que dan vuelta y que hacen a los consumidores menos soberanos y, por lo tanto, a la economía menos útil.

miércoles, 3 de enero de 2007

Malvinas... errores históricos

Cada 30 años, los británicos desclasifican documentos.

Según un artículo de The Guardian, en 1975 los británicos estaban preparados para iniciar un diálogo con el gobierno argentino con el fin de "educar" a la opinión pública británica que "no estaba preparada" para discutir la soberanía.

La oferta para negociar al gobierno argentino consistía en la explotación conjunta de petroleo y pesca. En público, el gobierno británico mantendría su posición de no introducir cambios en la soberanía sin el consentimiento de los isleños pero, en privado, le harían saber al gobierno argentino su voluntad de avanazar en la discusión.

Los argentinos no aceptamos, siempre de acuerdo a The Guardian, y los británicos llegaron a la conclusión entonces, 6 años antes, que "Argentina estaba en curso de colisión" y no descartaron una invasión a las islas.

domingo, 31 de diciembre de 2006

Frenkel se ocupa de la esterilización

Mejorando seguramente mis apostillas, Roberto Frenkel publicó un artículo en La Nación sobre la política monetaria y la esterilización que transcribo:

Política monetaria: no hay problemas
Por Roberto Frenkel
Para LA NACION

Llega 2007 y la cuestión de las intervenciones del Banco Central en el mercado de cambios continúa muy confusa para el público y también para muchos economistas. Los artículos de prensa no ayudan mucho y hay una pavorosa escasez de artículos técnicos sobre el tema. Aprovechando este momento de reposo, me propongo entretener al lector con una contribución algo técnica sobre esta espinosa cuestión.

El Banco Central interviene comprando moneda internacional para sostener el tipo de cambio y para acumular reservas. Lo primero que debe comprenderse al respecto es que con esta práctica el banco no pierde el control de la oferta monetaria y la tasa de interés de corto plazo. Ciertamente el banco expande la base monetaria cuando compra dólares (lo que induciría la baja de la tasa de interés). Pero puede compensar completamente esta expansión (y mantener consecuentemente inalterada la tasa de interés) absorbiendo el incremento de liquidez generado en la intervención cambiaria. Esto se llama intervención completamente esterilizada.

El Banco Central y el Tesoro argentinos han venido absorbiendo la expansión generada en el mercado de cambios a través de varios canales. Sin embargo, para poner el argumento en el extremo, vamos a suponer que toda la absorción es realizada por el Banco Central mediante la colocación de papeles (nuestras Lebacs y Nobacs).

El exceso de oferta de moneda internacional en el mercado (al tipo de cambio que quiere sostener el banco central y a la tasa de interés local vigente) es equivalente a un exceso de demanda de activos en pesos. Podemos imaginar la intervención completamente esterilizada como una operación en dos pasos. En el primero, el Banco Central compra el exceso de oferta de dólares y expande la base. La situación resultante mostraría un incremento de la base monetaria, una cantidad inalterada de activos financieros domésticos que pagan interés y una tasa de interés local más baja que la inicial. En el segundo paso, el Banco Central coloca un monto de activos financieros exactamente igual al exceso de demanda inicial, por lo que aumenta en ese monto la cantidad de activos locales, y absorbe el incremento de base monetaria, reponiendo la tasa de interés a su nivel original. Mediante esas operaciones el Banco Central compensa el cambio de portafolio del sector privado. El sector privado quería más activos domésticos y ofertaba a cambio activos en moneda internacional. Si el Banco Central no intervenía, los precios debían modificarse. Pero el Banco Central oferta los activos domésticos demandados y se queda a cambio con más activos externos, dejando inalterados los precios (el tipo de cambio y la tasa de interés) La intervención compradora completamente esterilizada es posible en cualquier momento del tiempo. ¿Pero es posible realizar continuadamente esa política? No en cualquier circunstancia. Depende de la tasa de interés que se obtiene por las reservas internacionales, la tasa de interés local y la tasa de aumento del tipo de cambio. Si la tasa de interés local es muy alta con relación a la suma de la tasa de interés internacional más la tasa de aumento del tipo de cambio, el Banco Central puede incurrir en un costo de esterilización creciente y perder el control de las variables monetarias. No es el caso de nuestro país. Por la magnitud moderada de la tasa de interés local, aquí no hay problemas de sostenibilidad de la política de intervención esterilizada.

A continuación ponemos un poco de carne alrededor de esos huesos duros considerando algunos datos de nuestra economía. Para facilitar la exposición examinamos solamente magnitudes aproximadas de las componentes principales del balance del Banco Central. Veamos en primer lugar el costo actual de la esterilización. Las existencias de pasivos del Banco Central (letras y notas) alcanzan $ 40.000 millones, que pagan aproximadamente 10%. En consecuencia, el costo financiero anual de estos pasivos representa unos $ 4000 millones.

Del otro lado del balance, las reservas internacionales suman unos $ 31.000 millones, que representan unos $ 96.000 millones. El rendimiento en pesos de estas reservas es aproximadamente 7%. Este rendimiento es la suma de 4%, correspondiente a la tasa de interés internacional obtenida por las reservas, más un 3% anual correspondiente a la tasa de aumento del tipo de cambio nominal. Consecuentemente, las reservas devengan un ingreso anual de $ 6700 millones.

Como se ve, $ 6700 millones es mayor que $ 4000 millones. Los ingresos por las reservas son superiores al costo financiero de los papeles de esterilización.

Pero si la tasa de interés local pertinente (10%) es mayor que la suma de la tasa de interés internacional más la tasa de aumento del tipo de cambio (7%), ¿por qué los ingresos resultan mayores que los gastos? Lógicamente, porque el pasivo de esterilización del Banco Central es menor que el activo de reservas. Una razón de esta diferencia es que el Banco Central puede (y debe) colocar también otro pasivo, el incremento de demanda de base monetaria, que no rinde interés pero que también es demandado. Esta colocación de base se denomina señoraje y se resta de la necesidad de esterilización. Actualmente la existencia de base representa unos 70 $MM. Si la demanda de base monetaria crece al ritmo del PBI nominal, un 20% de aumento del PBI nominal, como el que aproximadamente tuvimos en 2006, representa un incremento de demanda de base monetaria de $ 14.000 millones.

Esbozo de resultados

Con las consideraciones expuestas, estamos en condiciones de trazar un esbozo de los resultados de la esterilización completa en 2007, suponiendo que el Banco Central compra 10.000 millones de dólares en el año. Suponemos también un crecimiento del PBI nominal de 17% (menor que el de 2006). Las mencionadas compras de dólares representarían una expansión de unos $ 31.000 millones. Los pagos de intereses por los papeles de esterilización existentes (10% de $ 40.000 millones) representan $ 4000 millones adicionales de expansión. Para calcular la esterilización, de esos $ 35.000 millones de expansión deben restarse $ 12.000 millones correspondientes al incremento de base monetaria (con una elasticidad-PIB unitaria, es el 17% del stock actual de base de $ 70.000 millones). Resulta una necesidad de esterilización de $ 23.000 millones. A fin de 2007, el pasivo de esterilización alcanzaría $ 63.000 millones y las reservas internacionales serían aproximadamente 42.000 millones de dólares.

Obsérvese que a fines del año que termina, la relación entre pasivos monetarios más pasivos de esterilización y reservas era de 1,15 (pasivos por $ 110.000 millones contra $ 96.000 millones de reservas). Suponiendo un aumento de 3% del tipo de cambio y un rendimiento de 4% de las colocaciones en el exterior, esa relación resultaría 1,08 a fines de 2007 (pasivos por $ 145.000 millones contra 134.000 millones de reservas). ¿Me quieren decir dónde está el problema?

sábado, 30 de diciembre de 2006

Sobre instituciones

No se mucho sobre instituciones y crecimiento pero mi intuición me dice que todo el asunto de reformas estructurales, desarrollo de instituciones, etc. es caca. O, en forma algo más sofisticada, creo que las instituciones son consecuencia antes que causa del desarrollo e imagino que buena parte de los análisis que están dando vuelta afirmando lo contrario confunden correlación con causalidad (cosa que ya ocurrió con el monetarismo, dicho sea de paso).

De cualquier manera, me impresionó la evolución del tema "pesificación" en nuestra Corte Suprema. Años atrás, el miedo era que la corte menemista le redolarizara la economía (como si eso fuera posible) al gobierno anti-menemista. Varios años después, la corte progresista simplemente convalidó lo que la realidad económica administró. Y me llamó la atención, a esto viene la apostilla, el contraste con lo que ocurrió en EE.UU. cuando se eliminó la clausula oro de los contratos públicos y privados (que se cuenta en un excelente ensayo de Kroszner).

"This clause protected creditors against devaluation of the dollar since they could demand payment in gold or the equivalent value of gold in nominal dollars if the price of gold were to rise during the life of the contract." (todas las citas son de Kroszner y me da fiaca traducirlas pero al menos las voy resumiendo).

Cuenta Kroszner que el 5/6/1933, el Congreso pasó una resolución conjunta de ambas cámaras declarando nula la clausula oro. El dólar se devaluó en relación al oro en forma significativa de US$ 20.67 por onza a US$ 35 en 1934 lo que hubiera significado una suba de 69% en las deudas. El punto importante es que rápidamente, pero por una votación cerrada de 5 á 4, la Corte Suprema de los EE.UU. declaró constitucional la eliminación de la clausula oro. En cambio, nuestra Corte Suprema variable se tomó 5 años. ¿Acaso tenemos menos calidad institucional que EE.UU. en los años 30?

Hasta aquí, lo esencial de mi apostilla. Ahora, una serie de citas del ensayo de Kroszner que me parecen interesantísimas.

El oro ya había empezado a salir de EE.UU. (recuerden, era patrón oro) pero la asunción de Roosevelt calmó transitoriamente a los mercados). ¿Qué hicieron Roosevelt y el Cavallo de su época, Morgenthau?:

"Roosevelt and his new Secretary of Treasury gave public assurances the gold standard was safe, and the markets appeared to believe that the restrictions on gold holding and the gold market would be only temporary. Gold flowed rapidly into the Federal Reserve System for the next month, and the ratio of gold stock to the money supply was the highest that it had been since 1914"

En realidad Roosevelt si quería devaluar el dólar (recuerden: estaban en medio de una depresión) y el problema eran los contratos financieros (¿suena familiar?):

"Following these actions, the value of the dollar in the international gold and foreign exchange markets declined sharply. This de facto devaluation was part of the administration’s overall plan to boost commodity prices in an attempt to revive economic activity. The gold clause, however, complicated the plan to use devaluation to promote recovery. Holders of debt with gold clauses would begin to demand an increase in the nominal value of their payments."

De paso, Kroszner no se priva de señalar las similitudes con otras maxi devaluaciones como las asiáticas o la Argentina.

¿Cómo se redactó la "dolarización" (la eliminación de la clausula oro)? Así:

"Every provision contained in or made with respect to any obligation which purports to give the obligee a right to require payment in gold or a particular kind of coin or currency, or in an amount in money of the United States measured thereby, is declared to be against public policy; and no such provision shall be contained in or made with respect to any obligation hereafter incurred. Every obligation, heretofore or hereafter incurred, whether or not any such provision is contained therein or made with respect thereto, shall be discharged upon payment, dollar for dollar, in any coin or currency which at the time of payment is legal tender for public and private debts....”

Es decir, toda deuda se paga en dólares.

Roosevelt no estaba seguro de que la Corte lo iba a apoyar. Tanto así que consideró desestabilizar el mercado de oro para mostrarle a los jueces lo que ocurriría si rechazaban la eliminación de la clausula oro:

"Roosevelt showed some concern that the decision would be adverse to the government. According to the diaries of Secretary of Treasury Henry Morgenthau, Roosevelt and some of his advisors considered trying to destabilize the gold market, which had held steady at $35 per ounce since the Gold Reserve Act, in order to suggest to the Supreme Court and the public the extent of the chaos that might occur if the government lost"

Finalmente, la Corte, en un cerrado 5-4, aprobó la eliminación porque el Congreso tenía la autoridad de acuñar moneda y regular su valor:

"At noon, Chief Justice Hughes read the 5-4 majority opinion. The majority found that abrogation of the gold clause was constitutional under the powers granted to Congress in Article I, section 8, of the Constitution “to coin Money, [and] regulate the Value thereof.”

Más aun, la mayoría que apoyó la eliminación de la clausula oro entendía perfectamente lo que podía pasar si no lo hacía:

"The majority also took seriously the government’s concern about the dire economic consequences of enforcing the gold clause: “It requires no acute analysis or profound economic inquiry to disclose the dislocation of the domestic economy which would be caused by such disparity of conditions in which, it is insisted, these debtors under gold clauses should be required to pay $1.69 while respectively receiving their taxes, rates, charges and prices on the basis of one dollar of that
currency.”


Claro que hubo quienes se rasgaron las vestiduras y pensaron que era el fin del mundo:

"Justice McReynolds, in a strident and emotional dissent, decried that “the Constitution is gone” and compared the actions of the government in these cases to those of “Nero in his worst form.” The minority expressed “shame and humiliation” at the majority’s decision and found the consequences of the decision upholding repudiation “abhorrent.” With the sanctity of private contracts now eliminated and the government effectively repudiating its obligations, the dislocation of the domestic economy could be much greater in the long run than any possible short run disruptions due to gold clause enforcement."

Que se entienda, el propio Kroszner reconoce que la decisión de la corte es igual a un jubileo pero, a la vez, muestra evidencia a favor de la hipótesis que sostiene que los altos costos del stress financiero y la deflación en las deudas son tales que a veces conviene buscar alguna forma de alivio o quita antes que exigir el pago en los términos contractuales iniciales:

"The evidence presented above is consistent with the “high distress costs and debtdeflation” hypothesis. The debt repudiation that was the practical effect of the gold clause decision increased the value of both debt and equity, and firms with greater likelihood of experiencing financial distress had the greatest increase in the value of their securities. These results suggest that models emphasizing debt overhang and the costs of financial distress can have empirical relevance for evaluating policies of debt relief for both firms and nations."

Esto no quiere decir que hay que repudiar todo el tiempo. Pero pagar lo que no se puede es, en sí, una contradicción en sus términos.

Igual, mi tema es otro: la Corte que nos toca.

jueves, 28 de diciembre de 2006

Debate dialéctico

Terminando el año me parece justo introducir un debate (si Artemio se pregunta por la lógica represiva de los viejos populismos, ¿por qué no puedo introducir debates de actualidad también?).

La hipótesis, inspirada en una lectura de baño rápida y ocasional (¿qué otra cosa se puede hacer con Hegel aunque le pese a Feinmann?) de la Fenomenología del Espíritu, es la siguiente: ¿es Boca el más grande por River? ¿Boca necesita a River como el amo al esclavo y sin él no sería nada?

En fin, los carteles que siguen parecen apoyar la última hipótesis:






Lloren chicos, lloren.

domingo, 17 de diciembre de 2006

Chicle

En el blog de los 3 Chiflados, que no conocía pero que sin duda son gente brillante, encontré este aviso sensacional.

sábado, 16 de diciembre de 2006

Terapia de shock

El 21 de abril de 1975, Milton Friedman envió a Pinochet una carta plena de recomendaciones de política económica.

Allí diagnosticaba una típica inflación monetaria producto de la monetización del déficit:

"La causa de la inflación en Chile es muy clara: el gasto público corresponde, aproximadamente, a un 40% del ingreso nacional. Cerca de un cuarto de este gasto no deriva de impuestos explícitos y, por lo tanto, debe ser financiado emitiendo una mayor cantidad de dinero; en otras palabras, a través del impuesto oculto de la inflación. El impuesto inflación, utilizado para levantar una cantidad de dinero equivalente al 10% del ingreso nacional es, por ende, extremadamente gravoso - una tasa impositiva de 300% a 400% (es decir, la tasa de inflación)- impuesta sobre una estrecha base de cálculo- 3% a 4% del ingreso nacional (es decir, el valor de la cantidad de dinero que circula en Chile como efectivo y depósitos en cuentas corrientes)".

Y, entre otras, hacía una durísima recomendación de política económica:

"Un compromiso del gobierno de reducir su gasto en 25% dentro de seis meses; reducción que debiera tomar la forma de una disminución transversal del presupuesto de cada repartición en 25%, con los relativos a personal a tomarse cuán pronto como sea posible. Sin embargo, las reducciones de gasto debieran ser escalonadas en base a un periodo de seis meses para permitir el pago de generosas indemnizaciones".

Friedman era bien claro. Nada de gradualismo. Y era bien consciente de los costos económicos y sociales:

"Para un país como Estados Unidos, en el cual la inflación es de alrededor del 10%, yo aconsejo una política gradual de eliminación en dos o tres años. Pero para Chile, en que la inflación se mueve entre el 10% y 20% mensual, creo que graduar su eliminación no es viable; conllevaría una tan gravosa operación por un periodo de tiempo tan largo, que temo la paciencia no acompañaría el esfuerzo."

"No existe ninguna manera de eliminar la inflación que no involucre un periodo temporal de transición de severa dificultad, incluyendo desempleo".


Tan consciente era que le recomendaba a Pinochet que "tome las providencias necesarias para aliviar cualquier caso de real dificultad y severa angustia que se de entre las clases más pobres" pero sin ninguna recomendación concreta ya que "en este aspecto, mi ignorancia de la situación y acuerdos actuales vigentes en Chile me hacen imposible ser más específico". Pero... ¿no había que reducir el gasto público? ¿qué "providencia" debía o podía tomar Pinochet?

Lo que siempre me va a asombrar de los economistas ortodoxos es su falta de sentido común que, a veces, se lo llama entender l economía política.

viernes, 15 de diciembre de 2006

Digestión




Si, tardé en escribir y en responder a los 11 mensajes que me llegaron reclamando opinión sobre fútbol (¿realmente hay 11 personas qué entran a esta página para leerme hablando de... fútbol? ¿para qué estudié economía durante 20 años?).

Es que parado casi al borde de la cancha no encontraba explicación para el TRI que no fue. Miraba a la Brujita festejar y nada... era de brujas, irreal, imposible.

Perder tres finales seguidas no está dentro de los mundos posibles de un bostero.

Podría reclamar paternidad sobre Gago el hijo bobo y decir: yo les avisé. O recordar también que Palacio no es Caniggia porque corre pero no vuela. Y que Bobadilla no es Pato sino Clemente.

Pero también me equivoqué. No me gustaba Basile... y ganó todo... lo local. (Pero le dieron todo: Insúa, Bilos, Palacio, Battaglia, Cata, Krupoviesa... y sigue la lista... ¡le compraron un equipo entero!).

Y sí me, gustaba Lavolpe (le ganamos a México por un zapatazo; quería volver al 4-4-2...).

¿Me equivoqué? ¿Tenían razón los líricos? ¿Las libertades de Basile motivan más que los cerrojos de Lavolpe?

Pero no tengo mucho para decir. Todavía estoy haciendo la digestión.

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Fotos que no valen mil palabras

Pensé ¿para qué publicarlas? No tengo nada interesante para decir sobre la muerte de Pinochet. Y las fotos en sí no dicen mucho porque, ya se sabe, los estados se dan la mano cualquiera sea la persona que los dirija. Pero me llamaron la atención. Y ahí están, para los que tienen la inteligencia política que yo no tengo.