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martes, 6 de abril de 2010
"Cuando uno decreta es muy difícil el diálogo"
"Ella decreta y cuando uno decreta es muy difícil el diálogo", sostuvo Florencia Peña... ¡Qué susto! Hablaba de Mirtha Legrand.
viernes, 19 de marzo de 2010
Circo beat
LPO cuenta como un tal "Carlos “Cuto” Moreno, guardián de la Casa Rosada en la Cámara de Diputados" se gana la vida en el Congreso con el sueldo-que-garpamos-todos.
Esto es malo. Lo terrible, lo trágico, lo desolador es que ya habrá varios K que, entusiasmados por la labor legislativo de este otro-yo de Moreno, exclamen: "seguila mamando PG".
Esto es malo. Lo terrible, lo trágico, lo desolador es que ya habrá varios K que, entusiasmados por la labor legislativo de este otro-yo de Moreno, exclamen: "seguila mamando PG".
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domingo, 3 de enero de 2010
¿Cómo llamarlo?
Parece que Massuh, el empresario, no sólo zafó de quebrar una vez más y ahora le pagan un alquiler carísimo por la fábrica, sino que ahora Massuh, la empresa recuperada, va a exportarle a Venezuela teniendo ya al estado argentino por principal cliente.
¿Cómo llamar a esto?
- Socialismo K
- Si Evita viviera, sería papelera... papelera Massuh
- Papelera Massuh somos todos
- Papel Massuh es un derecho humano que tiene que incorporarse a la Constitución y a las convenciones internacionales...
- El Fondo del Bicentenario (aka "BCRA garpa") no es un altar sagrado o, también, las reservas son papel higiénico Massuh...
- Capitalismo de amigos
Nada, no se llama nada. No tiene nombre.
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domingo, 11 de octubre de 2009
Impuesto a la devolución de impuestos...
Vamos por el crowding-out... en lugar de ir a los activos, estos animalitos de la política económica (siendo suave) parece que quieren ahora poner impuesto a la devolución de impuestos a las exportaciones.
Hay que decir, de paso, que el gobierno está muy atrasado en la devolución de impuesto a las exportaciones (una idea, ¿por qué no lo cobran sobre el devengado en lugar del percibido? digo, así hacemos pomada los incentivos a exportar de una vez por todas).
Tal vez sea que ahora copiamos el modelo chino.
Hay que decir, de paso, que el gobierno está muy atrasado en la devolución de impuesto a las exportaciones (una idea, ¿por qué no lo cobran sobre el devengado en lugar del percibido? digo, así hacemos pomada los incentivos a exportar de una vez por todas).
Tal vez sea que ahora copiamos el modelo chino.
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domingo, 7 de junio de 2009
Elasticidad M/PBI
Las cifras sobre el superávit comercial me sorprenden por lo altas (y me sorprende también, que en el contexto de una recesión el gobierno lo anuncie como una buena noticia).
Con valores razonables para la elasticidad de las importaciones en relación al producto, esto es equivalente a i) una recesión de órdago con caída de PBI mayor a 5% ó 6%, o ii) una caída fuerte de inventarios, o iii) un proceso estructural de sustitución de importaciones.
Descarto iii) porque "estructural" lleva tiempo y no hay magia en la política económica. Y me quedo con una combinación de i) y ii), aunque con mayor inclinación a ii) porque no veo en las series de empleo un ajuste compatible con una caída del PBI tan grande (pero hay tanto subsidio y tanta manipulación que las cifras de empleo no son cristalinas).
Ya lo dije, correr al tipo de cambio de "equilibrio" (sea lo que sea) por abajo, reprimiendo la demanda mayorista de dólares financieros, maximiza el costo del ajuste en términos de producción (o, por lo menos, no lo minimiza... bueno, mis amigos del BCRA creen que sí porque evitan - dicen - una crisis financiera).
Y ahora me entero (le doy crédito hasta que no lo desmientan) que van por los dólares comerciales en la versión abyecta del mercantilismo. De ser cierto, pasamos de ii) a i) en cuestión de semanas.
Lástima: ahora que la caída había desacelerado y empezábamos a encontrar cierta paz gracias a la soja y al real, se despachan con esta, como calificarla... nop, no se me ocurre.
Con valores razonables para la elasticidad de las importaciones en relación al producto, esto es equivalente a i) una recesión de órdago con caída de PBI mayor a 5% ó 6%, o ii) una caída fuerte de inventarios, o iii) un proceso estructural de sustitución de importaciones.
Descarto iii) porque "estructural" lleva tiempo y no hay magia en la política económica. Y me quedo con una combinación de i) y ii), aunque con mayor inclinación a ii) porque no veo en las series de empleo un ajuste compatible con una caída del PBI tan grande (pero hay tanto subsidio y tanta manipulación que las cifras de empleo no son cristalinas).
Ya lo dije, correr al tipo de cambio de "equilibrio" (sea lo que sea) por abajo, reprimiendo la demanda mayorista de dólares financieros, maximiza el costo del ajuste en términos de producción (o, por lo menos, no lo minimiza... bueno, mis amigos del BCRA creen que sí porque evitan - dicen - una crisis financiera).
Y ahora me entero (le doy crédito hasta que no lo desmientan) que van por los dólares comerciales en la versión abyecta del mercantilismo. De ser cierto, pasamos de ii) a i) en cuestión de semanas.
Lástima: ahora que la caída había desacelerado y empezábamos a encontrar cierta paz gracias a la soja y al real, se despachan con esta, como calificarla... nop, no se me ocurre.
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lunes, 23 de febrero de 2009
Humor involuntario II
Héctor Timerman, a quien el mejor-fan-de-Fogerty (ex yo-banco-al-IPC) citara en forma aprobatoria, acaba de regalarnos otra dosis de humor involuntario acerca del IPC:
"en la Argentina el Indec es un ejemplo de irresponsabilidad de los políticos de la oposición que no descartan ninguna forma de desgaste al gobierno argentino" (...) "quienes más atacaron al gobierno por la reformulación de nuestro sistema de estadística, fueron los mismos economistas que atacaron a la Argentina por no aceptar endeudarse con los organismos internacionales de crédito".
Lo primero que se me ocurre es ¿a quién se le ocurre que "los políticos de la oposición" son "los economistas que atacaron..."? Esta asociación es un dislate.
Sin embargo, lo que no puedo realmente creer es que los (ir) responsables de destruir el sistema estadístico nacional crean que la "irresponsabilidad" es la de la oposición que lo denuncia (a mi juicio, la oposición habla bastante poco del asunto).
Humor involuntario es, a esta altura, una forma muy suave de calificarlo. Cinismo K, mucho mejor.
"en la Argentina el Indec es un ejemplo de irresponsabilidad de los políticos de la oposición que no descartan ninguna forma de desgaste al gobierno argentino" (...) "quienes más atacaron al gobierno por la reformulación de nuestro sistema de estadística, fueron los mismos economistas que atacaron a la Argentina por no aceptar endeudarse con los organismos internacionales de crédito".
Lo primero que se me ocurre es ¿a quién se le ocurre que "los políticos de la oposición" son "los economistas que atacaron..."? Esta asociación es un dislate.
Sin embargo, lo que no puedo realmente creer es que los (ir) responsables de destruir el sistema estadístico nacional crean que la "irresponsabilidad" es la de la oposición que lo denuncia (a mi juicio, la oposición habla bastante poco del asunto).
Humor involuntario es, a esta altura, una forma muy suave de calificarlo. Cinismo K, mucho mejor.
martes, 1 de julio de 2008
A ponerla
En un ejemplo de como la política argentina cambia y se vuelve más sofisticada, el ex presidente Kirchner arengó a su tropa: "Tengan coraje, pónganla...".
Francella hizo estragos.
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domingo, 15 de junio de 2008
El fin del Kirchnerismo
Escribí acerca de lo difícil que era hacer política económica cuando te fugan un punto del PBI por trimestre y me llamaron "kirchnerista".
Se ve que mis lectores tienen poca memoria y se perdieron esta entrada de 11 meses atrás donde escribí que "es muy probable que, empezando en algún momento de los próximos 12 meses, la economía argentina desacelere su tasa de crecimiento en forma importante".
Lamento haber tenido razón y, en parte, por las razones equivocadas.
Así que ahora voy con otra predicción que en parte es retrodicción: se terminó el kirchnerismo. Y me aclaro rápido por la fácil acusación de "golpista".
Alguna vez Kirchner tuvo un proyecto integrador que llamó transversalidad. O, al menos, eso creyeron muchos (¿otro Chacho Alvárez?). Un grosero error político (CFK presidenta) y un grosero error económico (la expansión fiscal exagerada) lo devolvieron a un lugar del cual tal vez nunca quiso salir: el peronismo.
No cualquier peronismo. Uno que sobreactúa los derechos humanos y el protagonismo de los movimientos sociales; uno que es rehén de los sindicatos en la puja distributiva; uno lleno de corruptos (Jaime, De Vido) y no el sentido del clientelismo imprescindible sino en el peor sentido menemista del término corrupción. Es un sentido de la corrupción de un país sin futuro y sin cuentas donde el tren bala es mío, mío y mío. Kirchner se mostró ayer con lo peor del gabinete de CFK (y el suyo propio) porque al gabinete ya no le queda nada bueno: simplemente gente con alguna verguenza y otra, la peor, a la que nada pero nada le importa. Y esta última fue la que estuvo. Un peronismo que llama a las armas porque se vació de poder.
Que se entienda: del otro lado tampoco hay democracia. El "campo" puede tener razón en la queja pero la forma de la queja no es institucional. La rebeldía fiscal se resuelve en el Congreso y en los tribunales pero no cortando rutas y "atesorando" granos (como ahora la clase media "atesora" dólares).
Sin embargo, el gobierno viene derrochando la legitimidad de origen del 45% (y en esa ruta también derrocha la del otro 45). La protesta extendida del campo sólo es posible porque se insiste en el tren bala y se le echa fuego a la inflación. No hubiera sido posible si Kirchner no hubiera abandonado las consignas mínimas de buen gobierno y la promesa (nunca concretada) de la buena política a manos del exceso fiscal, el empobrecimiento (vaya contradicción: nunca hubo tantos recursos y tantos pobres a la vez), y la corrupción.
Lo que viene ya no es esa promesa sino un gobierno donde las tentaciones ocultas del peronismo se van a manifestar a pleno. Con D'Elia llamando a las armas (¿Moyano entendió ayer que este derrotero lleva a derrota qué no apareció?), Sunkel a la plaza, los Fernández hablándole a los suizos y donde el único kirchnerista que pidió moderación a todos fue... Diego Kravetz (y a donde llegamos si DK es la reserva moral y política del Kirchnerismo... y este es justamente mi punto).
Murió el kirchnerismo. Lo que viene es política de la peor calaña.
Se ve que mis lectores tienen poca memoria y se perdieron esta entrada de 11 meses atrás donde escribí que "es muy probable que, empezando en algún momento de los próximos 12 meses, la economía argentina desacelere su tasa de crecimiento en forma importante".
Lamento haber tenido razón y, en parte, por las razones equivocadas.
Así que ahora voy con otra predicción que en parte es retrodicción: se terminó el kirchnerismo. Y me aclaro rápido por la fácil acusación de "golpista".
Alguna vez Kirchner tuvo un proyecto integrador que llamó transversalidad. O, al menos, eso creyeron muchos (¿otro Chacho Alvárez?). Un grosero error político (CFK presidenta) y un grosero error económico (la expansión fiscal exagerada) lo devolvieron a un lugar del cual tal vez nunca quiso salir: el peronismo.
No cualquier peronismo. Uno que sobreactúa los derechos humanos y el protagonismo de los movimientos sociales; uno que es rehén de los sindicatos en la puja distributiva; uno lleno de corruptos (Jaime, De Vido) y no el sentido del clientelismo imprescindible sino en el peor sentido menemista del término corrupción. Es un sentido de la corrupción de un país sin futuro y sin cuentas donde el tren bala es mío, mío y mío. Kirchner se mostró ayer con lo peor del gabinete de CFK (y el suyo propio) porque al gabinete ya no le queda nada bueno: simplemente gente con alguna verguenza y otra, la peor, a la que nada pero nada le importa. Y esta última fue la que estuvo. Un peronismo que llama a las armas porque se vació de poder.
Que se entienda: del otro lado tampoco hay democracia. El "campo" puede tener razón en la queja pero la forma de la queja no es institucional. La rebeldía fiscal se resuelve en el Congreso y en los tribunales pero no cortando rutas y "atesorando" granos (como ahora la clase media "atesora" dólares).
Sin embargo, el gobierno viene derrochando la legitimidad de origen del 45% (y en esa ruta también derrocha la del otro 45). La protesta extendida del campo sólo es posible porque se insiste en el tren bala y se le echa fuego a la inflación. No hubiera sido posible si Kirchner no hubiera abandonado las consignas mínimas de buen gobierno y la promesa (nunca concretada) de la buena política a manos del exceso fiscal, el empobrecimiento (vaya contradicción: nunca hubo tantos recursos y tantos pobres a la vez), y la corrupción.
Lo que viene ya no es esa promesa sino un gobierno donde las tentaciones ocultas del peronismo se van a manifestar a pleno. Con D'Elia llamando a las armas (¿Moyano entendió ayer que este derrotero lleva a derrota qué no apareció?), Sunkel a la plaza, los Fernández hablándole a los suizos y donde el único kirchnerista que pidió moderación a todos fue... Diego Kravetz (y a donde llegamos si DK es la reserva moral y política del Kirchnerismo... y este es justamente mi punto).
Murió el kirchnerismo. Lo que viene es política de la peor calaña.
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domingo, 8 de junio de 2008
Rossismo
Hace tiempo que quería escribir sobre Agustín Rossi. Ultra-Kirchnerista no es el prototipo de un legislador usualmente caracterizados por la labia y la retórica. Rossi parece, más bien, un político de barricada, lejos de payasadas ilustradas del tipo de la Coordinadora o cosas así, sin grandes cargos y sin figurar hasta llegar al Congreso de la Nación.
Me parece que Rossi es un fiel representante del gobierno. Ya no me engaño: aunque sea una sociedad política, el estilo y la sustancia no son la hegeliana cargada en Louis Vuitton y Armani sino el abogado hipotecario obsesionado con las rajaduras del poder (en el doble sentido de las grietas y las huídas, que son parte de la misma cosa).
Hace tiempo lo sigo a Rossi. A veces me parece simple (virtud); a veces esa simpleza se transforma en un razonamiento simplista e incluso primitivo (defecto) y, me parece, por su propia vocación. Es como si te dijera: esto es la política, no me jodas.
No te jodo. Esto es la política para el gobierno, no me jodas. Bien representada en el debate que apareció en Crítica por la siguiente interrupción de Rossi a un representante de la iglesia que transcribo:
A ver sí se entiende. El tipo le pintaba un pais deseable y Rossi le contestó que era imposible... peor, le contestó que era imposible acá y en cualquier parte del mundo.
Me anticipo al argumento de realpolitik: ¿y qué querés? ¿qué hagan política citando un libro de texto de ciencia política, de buenas prácticas?
Y este es mi problema básico con el Kirchnerismo, tal vez con el Peronismo. No se trata de que negar que el mundo fue y será una porquería, de negar que hacer política económica en Argentina cuando te fugan capitales por 3% del PBI en tres trimestres es imposible, de negar que el clientelismo político cumple una función (como sugiere, entre otros, Javier Auyero), de negar que los "buenos muchachos" están por todas partes, que tenemos una burguesía que vende sus empresas al mejor postor sin vocación y un campo al que nunca le fue mejor y que nunca se quejó tanto. No, todo eso es cierto y probablemente sea peor, mucho peor (por ahí, Obama ni siquiera es el cambio).
El asunto es que parten del supuesto que todo eso es completamente inmodificable y hay que parecerse en el mejor de los casos (y lo llaman pragmatismo) o que todo eso está bien y lo potencian en el peor (y se llama cinismo o, quizás, rossismo).
Y en esto, no puedo estar de acuerdo.
Me parece que Rossi es un fiel representante del gobierno. Ya no me engaño: aunque sea una sociedad política, el estilo y la sustancia no son la hegeliana cargada en Louis Vuitton y Armani sino el abogado hipotecario obsesionado con las rajaduras del poder (en el doble sentido de las grietas y las huídas, que son parte de la misma cosa).
Hace tiempo lo sigo a Rossi. A veces me parece simple (virtud); a veces esa simpleza se transforma en un razonamiento simplista e incluso primitivo (defecto) y, me parece, por su propia vocación. Es como si te dijera: esto es la política, no me jodas.
No te jodo. Esto es la política para el gobierno, no me jodas. Bien representada en el debate que apareció en Crítica por la siguiente interrupción de Rossi a un representante de la iglesia que transcribo:
"Marcó: –El problema es el fondo de las formas democráticas. Arranca en los superpoderes que el Congreso le otorga al Ejecutivo para fijar impuestos que teóricamente son una potestad del Legislativo. Me parece que en la democracia, el disenso...
Rossi (interrumpe): –Decime un país que funcione como vos querés."
A ver sí se entiende. El tipo le pintaba un pais deseable y Rossi le contestó que era imposible... peor, le contestó que era imposible acá y en cualquier parte del mundo.
Me anticipo al argumento de realpolitik: ¿y qué querés? ¿qué hagan política citando un libro de texto de ciencia política, de buenas prácticas?
Y este es mi problema básico con el Kirchnerismo, tal vez con el Peronismo. No se trata de que negar que el mundo fue y será una porquería, de negar que hacer política económica en Argentina cuando te fugan capitales por 3% del PBI en tres trimestres es imposible, de negar que el clientelismo político cumple una función (como sugiere, entre otros, Javier Auyero), de negar que los "buenos muchachos" están por todas partes, que tenemos una burguesía que vende sus empresas al mejor postor sin vocación y un campo al que nunca le fue mejor y que nunca se quejó tanto. No, todo eso es cierto y probablemente sea peor, mucho peor (por ahí, Obama ni siquiera es el cambio).
El asunto es que parten del supuesto que todo eso es completamente inmodificable y hay que parecerse en el mejor de los casos (y lo llaman pragmatismo) o que todo eso está bien y lo potencian en el peor (y se llama cinismo o, quizás, rossismo).
Y en esto, no puedo estar de acuerdo.
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