sábado, 21 de abril de 2007

Gestión

Cada vez más, el Kirchnerismo se equivoca en la gestión. González Fraga propone su lista de errores de gestión: inflación y patoterismo antiinflacionario, política de carnes, incertidumbre energética, colapso de los servicios, insuficiente inversión, ausencia de política comercial y combate a la pobreza. Aunque mantiene el acuerdo general con el tipo de cambio real alto.

Mi lista de errores en la gestión tiene alguna superposición y alguna diferencia. Aquí va.

El primer error de la gestión es la política de infraestructura en general, y la política energética en particular. Simplificando, tenemos casi la misma oferta de potencia que en el año 2002 pero acumulamos 45% de crecimiento real desde entonces. Resultado: nos comimos todo el "colchón". Además, el gobierno insiste en subsidiar las piscinas de Nordelta. Y se resiste a implementar algún esquema de tarifa social que proteja al pobre y haga que, el que puede, pague (¿esto no era, después de todo, progresismo?). En lugar de reescribir el marco regulatorio luego de la devaluación eligió el camino de la negociación caso por caso.

El segundo error de la gestión es la política de precios (que, claro, en el caso de las tarifas se engancha con el punto anterior). En el mercado de bienes públicos, donde no funciona el principio de exclusión, la consecuencia de la política de precios es la congestión y el deterioro. El mercado de bienes públicos, sea en salud, rutas, accesos, o lo que fuese, está afectado por marcados procesos de congestión. Justamente donde el estado tiene un rol por definición es donde el fracaso de este gobierno es mayor. En el mercado de los bienes privados, donde sí funciona el principio de exclusión en el consumo, el resultado es el (incipiente) racionamiento. El gobierno, sensible al tarifazo, no se da cuenta de que la congestión y el racionamiento también pueden cuestionar la legitimidad de la política económica.

El tercer error es la política fiscal demasiado expansiva. En los años anteriores, la tasa de aumento del gasto primario superaba en 2 ó 3 puntos porcentuales a la tasa de expansión de la recaudación. Ahora, esa diferencia se extendió a 7 ú 8 puntos porcentuales. Hay razones para justificarlo: en buena medida es consecuencia de la expansión en la cobertura de la seguridad social, una política correcta. El gobierno eligió financiar la universalización de la cobertura con los traspasos que vendrán desde las AFJPs, y serán muchos. Pero se recurre una vez más a financiar gasto corriente con ahorro, flujo con stock. Pan para hoy, hambre para mañana. Entiendo que una política fiscal diferente plantea un problema distributivo. En el límite, estaríamos convalidando la demanda por autos BMW para deslegitimar la demanda de gastos social. Pero, a la vez, estaríamos facilitando el sostenimiento del dólar alto que, en la dinámica, genera más empleo y mejores salarios, en forma más sostenible claro.

Hay más. Me parece que es hora de abrir el debate.

9 comentarios:

  1. Conmigo no va a debatir mucho esta vez porque me parece que tiene razón en las tres.

    Pero bueno, yo llevo años pensando que en Argentina no es que se gaste demasiado, sino que se gasta mal y la gente paga demasiado poco en impuestos. Encima cada vez que uno habla de un impuesto a los ingresos de las personas salta todo el mundo diciendo "Eh! eso es un impuesto a los trabajadores!" Como si los impuestos a los ingresos personales no pudieran ser progresivos...

    ResponderEliminar
  2. Más allá de los errores de gestión, el gobierno está sobre una ola que no sabe donde lo va a dejar.
    Soy de los que creen que la macro es un reflejo de lo que está subyacente. El hecho de que haya una inflación creciente con superávit fiscal y expansión monetaria por ingreso de divisas (dos políticas aparentemente opuestas a la inflación) denota en el fondo una política más que peronista (perdón populista sea de derecha o izquierda). ¡Y hay inflación sin ajuste de la mayoría de los precios de los servicios!!! Veamos:
    La inversión es alta pero no es suficiente para crecer sin inflación
    El tipo de cambio real es alto pero la inflación se come la depreciación a menos que se decida un crawling peg (y las consecuencias de esto)
    El ingreso de divisas es alto pero hay signos de una fuga del peso, o en otra palabras de una demanda de dinero que no acompaña (exceso de consumo). ¡¡¡Ni que hablar que irónicamente sostener el tipo de cambio está obligando a endeudarse a un ritmo similar al de la convertibilidad!!! Sin embargo, en el mercado domestico, lo que no es poco.
    Las exportaciones crecen pero siendo en una proporción importante petróleo y soja, no tuvimos un salto exportador comparable con el resto de LATAM

    Ahora todos estos defectos solo son importantes si consideramos que la resolución inevitable de los desequilibrios es una recesión. Acá ya no se. En otras palabras, no se si estas asignaturas pendientes pueden traer la tan conocida inestabilidad argentina, o si la salida del plan K es un plan de ajuste, ¡¡¡Ahora cómo podría serlo si no hay problemas de capacidad de endeudamiento!!!
    Muy me temo que la negociación de la deuda y un fuerte crecimiento están solucionando el principal pecado capital de nuestra economía, los sudden stops.

    ResponderEliminar
  3. estoy de acuerdo con los dos primeros. Ahora el tercero, es complicado, antes de aumentar el gasto K era criticado por acumular superavits, encima lo gasta en jubilados. Pienso en los todavía altos niveles de pobreza y me cuesta aceptar que es un error seguir cebando la demana agegada.
    El final es para Ana C. comparto tu punto sobre los impuestos en Argentina nadie los quiere pagar y menos la clase media.
    saludos

    ResponderEliminar
  4. voy con las aclaraciones de Ana
    "no es que se gaste demasiado, sino que se gasta mal" y
    "la gente paga demasiado poco en impuestos"
    a fines del año pasado la oficial que me atiende en una sucursal bancaria mid-town lloraba la carta porque el AFIP le había llevado casi todo el bonus
    y le respondí que:
    1) su par en la sucursal de la Via del Corso (hoy sería el Soho londinense) seguro que pagaba mucho más
    2) Pero, a cambio la cagatintas de la Uropa podía
    - usar transporte público desde los suburbios
    - mandar al hijo (soñado, pero aún por llegar) a una escuela pública
    - no tener que suplementar el PAMI de los viejos con una prepaga
    etc.etc.etc.etc. (Ana debe tener una lista más completa)
    y todo eso pese a los mejores esfuerzos de Berlusconi (y Thatcher)

    ResponderEliminar
  5. Musgrave: me siento algo incómodo con el tercero, es cierto. Y está sugerido con lo del "problema distributivo". En todo caso, estoy en contra de la aceleración fiscal de los últimos dos meses y el resto, me parece, es más discutible.

    ResponderEliminar
  6. Ah me olvidaba, en el supermercado puedo pagar con tarjeta de debito y me hacen la devolucion del 3% (o es el 4%) de IVA a fin de mes.

    Trata de pagar con Visa Electron en el carniza de la esquina...

    Abajo Williams... viva Ferrari. :-P
    FC

    ResponderEliminar
  7. que parecido a lo que escuché hace unas semanas en el cedes...
    saludos!

    ResponderEliminar
  8. tavos: nadie dijo que sea origina...

    ResponderEliminar
  9. pobre el economista al que le "robaste" [yo soy igual de esquizo, no te preocupes] esas ideas, cuando quería debatir en serio la gestión lo empezaron a correr con el maltrato a los bonistas por el quilombo del indec

    ResponderEliminar