viernes, 14 de mayo de 2010

Falso trilema (para econs)


PG me conmina a opinar sobre el trilema político de la economía mundial que enuncia Rodrik, a saber:

"economic globalization, political democracy, and the nation-state are mutually irreconcilable. We can have at most two at one time. Democracy is compatible with national sovereignty only if we restrict globalization. If we push for globalization while retaining the nation-state, we must jettison democracy. And if we want democracy along with globalization, we must shove the nation-state aside and strive for greater international governance."

Lo mío es el fondo negro de la pantalla de Bloomberg pero la irresponsable invitación de Pablo finalmente me tentó. A tu propio riesgo, esto es exploratorio, diría lo siguiente.
Trilema es una restricción (presuntamente lógica) a elegir 2 de 3. El trilema monetario es propio de los econs y, en una de sus mejores versiones, dice lo siguiente (otra, aplicada ex ante al problema europeo, aquí):


"At the most general level, policymakers in open economies face a macroeconomic trilemma. Typically they are confronted with three typically desirable, yet contradictory, objectives:

1. to stabilize the exchange rate;

2. to enjoy free international capital mobility,
3. to engage in a monetary policy oriented toward domestic goals.
 

Because only two out of the three objectives can be mutually consistent, policymakers must decide which one to give up. This is the trilemma. If monetary policy activism (3) is taken to mean the ability to drive local interest rates away from the world rate—the criterion we shall employ here—then arbitrage in open capital markets (2) and simple interest parity under a credibly fixed exchange rate (1) clearly defeat the objective. Despite the clarity and simplicity of this prediction, one is surprised by the frequency with which the lessons of the trilemma seem to be disregarded by policymakers, even today. This might reflect the lack of empirical studies showing how tight the constraints of the trilemma really are."

 Algunas cosas sobre el trilema monetario para luego pasar al trilema político.

¿Es el trilema una necesidad lógica? En principio sí, aunque en el mundo de los modelos típicos de economía internacional: - el IS-LM-BP típico - el trilema se rompe estabilizando los flujos de capitales (lo mismo que haría un Tobin tax en el mundo real).

Frenkel señala que para romper el trilema hay que apuntar a un tipo de cambio lo suficientemente alto como para generar un exceso permanente de oferta de divisas. Si sobran dólares se estabiliza el tipo de cambio en lo que preocupa al policy maker latinoamericano típico de la década pasada: que el dólar suba (lo que se llamó, dando la asimetría por permanente, el miedo a flotar).

Sin embargo, si sobran dólares aparece la nueva - y ahora típica - preocupación del policy maker: que el dólar baje (corrigiendo la asimetría, el miedo a apreciar). La solución usual es que las divisas que sobran las compra el banco central emitiendo billetes y luego retira de circulación el exceso de pesos colocando deuda. Frenkel reconoce un límite a esta política: el costo neto de la esterilización debe ser positivo (lo que se paga por retirar los pesos del mercado menos lo que rinden las reservas que acumula el banco central). Y también reconoce que la política fiscal "contribuye" en tanto el superávit es una forma de comprar reservas sin expansión monetaria y, por lo tanto, sin costo de esterilizarlas.

Lo que dice RF es bastante parecido a estabilizar los flujos de capitales (que suena parecido a controlarlos). Lo más interesante del análisis es que muestra que para romper el trilema con comodidad hay que tener superávit fiscal. Es decir, una restricción más fuerte que la del déficit cero (lo que ya mostró mi colega Milei).

Para entrar ahora en la discusión de economía política: ¿el trilema es ineludible? no. Las condiciones de political economy para generar la zona de confort de la política económica donde el trilema no opere como restricción ¿son frecuentes en economías en desarrollo? no; y probablemente tampoco lo sean en economías desarrolladas.

Ahora que le agregué la política a la economía puedo ir a Rodrik y cumplir, al menos formalmente, con la demanda de PG. Veamos.

Una lectura posible del trilema político es la siguiente: una país, una sociedad, enfrentan tres objetivos (en principio deseables) pero contradictorios:

1. promover la soberanía política y económica (estado-nación);
2. promover la democracia política, lo que significa extender en forma consistente la cobertura y calidad de la representación
3. promover la integración económica profunda.

Es obvio que hay algo más vaguedad (en mi cabeza econ al menos) entre la operacionalización de los términos teóricos del trilema político que en los del monetario. Dejando eso de lado, mi impresión es que Rodrik plantea un dilema entre el estado nación y la integración económica profunda, donde la democracia política no es una opción en juego. De hecho, el mismo Rodrik apunta que:

"(...) note that deep economic integration requires that we eliminate all transaction costs traders and financiers face in their cross-border dealings. Nation-states are a fundamental source of such transaction costs. They generate sovereign risk, create regulatory discontinuities at the border, prevent global regulation and supervision of financial intermediaries, and render a global lender of last resort a hopeless dream."

Es decir, estado-nación, definido en el sentido estricto de fuente de costos de transacción, es la negación lógica de integración económica profunda. (Tampoco hay hay necesidad de enfatizar el lado "financiero", como lo hace Rodrik, ya que la imposibilidad de que muchos griegos se muden a trabajar a Alemania genera problemas análogos. Es un recurso retórico para la hinchada. De paso, dados los excesos de las finanzas globales no estoy sugiriendo que la integración financiera en su versión de apalancamiento ilimitado moderna no sea un problema - lo es, y muy serio - sino que hay otros.)

Otra forma de verlo es que si efectivamente Rodrik tuviera un trilema como el monetario en el cual abrir la cuenta capital obliga a elegir entre estabilidad financiera y la estabilidad real, entonces abrir las fronteras obligaría a elegir entre el estado-nación ¿y qué? ¿la democracia política? Lo que Rodrik puede querer decir es que uno vota en el estado-nación pero se le imponen las condiciones del estado-integración: es decir, un problema de integración típico de los federalismos. No lo veo como trilema.

Seamos bien economicistas: razonando en forma análoga con el trilema monetario, para "romper" el trilema político ¿cuál es el factor escaso sobre el cuál uno debería generar un "exceso de oferta" para que no se convierta en una restricción que obligue a ajustar por el lado corto del mercado? Me cuesta pensarlo. Probablemente una carencia personal pero me parece que vale la pena pensar que Rodrik tiene simplemente sólo un dilema, falso trilema, que no es poco pero no es nuevo.

13 comentarios:

  1. El trilema, bajo una definicion amplia de cada uno de sus componentes, me parece falso. En cambio, bajo una definicion estricta (pensando cada uno de sus componentes como los que ocurren en la Union Europea hoy), me parece correcto. Y es esta ultima la que piensa Rodrik.

    Definiendo "globalizacion" como una integracion que lleva a moneda (y otras instituciones) unica cmo la de Europa de hoy, no hay forma de evitar que paises de niveles de productividad diferente tarde o temprano atraviesen crisis SALVO QUE haya estructuras e instituciones centralizadas que compensen por esos desfasajes y estructuras locales que las acepten y apliquen. O alternativamente, que los paises "salgan" de su integracion economica monetaria y demas. Es esto lo que piensa Rodrik, y concuerdo con el.

    Ahora bien, con definiciones de globalizacion economica mas laxas (no necesariamente llegando a una moneda unica por ejemplo), el trilema es a mi juicio, falso.

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  2. No es mi materia -me siento más cómodo con MATLAB o STATA que con un libro de ciencias políticas- pero va a un intento de crítica al trilema.

    Me da la impresión de que la verdadera tensión dentro del trilema de Rodrik se da entre estado-nación y globalización. Es claro que la globalización requiere cierta pérdida de soberanía nacional. Al fin y al cabo, para incorporarnos a un sistema más complejo como simples piezas debemos adaptarnos a lo que se requiere de nosotros. De otra manera, nuestra integración al mundo será, cuando mucho, imperfecta.

    En cuanto al rol de la democracia en este trilema, no lo veo muy claro. Rodrik dice que si queremos estar integrados al mundo y mantener el estado-nación debemos resignar democracia. Imagino que lo dice pensando en los casos de China, Korea y otros países asiáticos, que basaron su política de desarrollo en la inserción internacional y un Estado fuerte pero autoritario. Pero es la única manera de que eso pase?

    En mi opinión no, pero para eso hay que generar un conjunto de condiciones previas. Básicamente, es preciso reducir la heterogeneidad social, por ejemplo a través de políticas redistributivas que tiendan a una alineación de los intereses de los integrantes del país. Con intereses alineados y complementarios, el trilema político se rompe.

    El problema es que la generación de esas condiciones previas sí está sujeta al trilema. Es allí dónde el policy maker debe optar por dos de las tres opciones. Pero si se piensa en el largo plazo, creo que la restricción se rompe.

    Retomando la pregunta, entonces, necesitamos generar una "exceso de oferta" de homogeneidad social.

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  3. El "trilema" de Rodrik no describe una incompatibilidad lógica, sino una tensión entre procesos o realidades históricos, que se resuelve en la práctica como proceso histórico.

    Me refiero a la versión de Rodrik y no a la de Olivera, pues me parece que éste dificulta la comprensión del tema al basarlo en las posibilidades de decisión de un estado nacional (cuya subsistencia misma está cuestionada en el trilema).
    En primer lugar, la globalización hay que verla como un proceso real, del cual no hay escapatoria. Es una etapa histórica en el desarrollo del sistema capitalista, determinada por cambios tecnológicos, por la escala de producción óptima de diversos bienes y servicios, por la posibilidad tecnológica de la descentralización de operaciones distribuyéndolas en diferentes países, etc. Se puede comparar con el proceso de la Rev.Industrial que requirió estados nacionales más o menos grandes (el Reino Unido desde 1702, EEUU desde 1776, Francia desde 1789, Alemania más tarde bajo Bismarck (1854), Italia desde 1870, Japón desde 1868 con la reforma Meiji, etc. Esos estados nacionales otorgaron espacio suficiente para el desarrollo fabril, aboliendo las aduanas interiores, unificando ducados y condados de toda laya, y eliminando los diversos privilegios feudales que obstaculizaban el funcionamiento del mercado. También esos estados apuntaron a las fuentes de materias primas (las colonias tropicales), que en algunos casos sirvieron también como mercado ampliado para algunos productos (textiles ingleses en la India, por ejemplo). Ante esa avalancha de procesos históricos imparables, las 18 aduanas que había entre Paris y Le Havre tuvieron que ser abolidas, así como tuvo que desaparecer el ducado de Parma, el reino de Baviera, y tantos otros.
    En la actualidad los estados nacionales le quedaron chicos al capitalismo. Requiere no solo libertad comercial más amplia sino también movilidad financiera, y condiciones políticas adecuadas en diversas latitudes, para poder operar de manera más eficiente. Los estados nacionales encuentran dificultades crecientes para sustraerse a ese proceso.

    Esto no significa que las naciones vayan a desaparecer esta semana. La acumulación de capital y el surgimiento de las empresas capitalistas comenzó en Europa en el siglo XI, pero solo en el XVIII comenzó a plantearse el problema del mercado nacional unificado. En la actualidad, y ante la desaparición del patrón oro como moneda universal, y del seudo patrón oro de la entreguerra y de Bretton Woods, s requieren monedas convertibles y libre flujo de capitales, pues de otro modo el sistema no puede funcionar. Esto es compatible con la existencia de naciones, siempre que éstas adhieran a algunas reglas básicas compatibles con el sistema (liberalización financiera y comercial, independencia del banco central, estabilidad macro, seguridad jurídica, etc). Pueden hacerlo en diferente grado, en diferentes fechas y con diferente éxito, lo cual hace que se desarrollen de manera desigual (como pasó antes entre Gran Bretaña e Italia, por ejemplo). Pueden subsistir como naciones formalmente independientes pero con algunas cesiones de soberanía económica (por ejemplo monedas comunes) y adherencia a "códigos de conducta" aceptados internacionalmente. Esto puede durar siglos, pero ciertamente el estado nación ya no es el marco adecuado para el desarrollo capitalista.

    La tercera pata, la democracia, aparece principalmente por los "dolores de parto" de la transición desde un país pre-glob a un país integrado a la globalización. En algunos países se hace con más facilidad que en otros. Pero lo que está en cuestión no es la democracia, sino la forma tradicional (democracia nacional en vez de internacional), así como la antigua legitimidad feudal o local tuvo que ceder soberanía a la autoridad nacional central.
    Esto ya es demasiado largo, de modo que lo dejo aquí.

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  4. Miguel, un comentario:

    Te parece que la reciente "oleada de globalización financiera" todos los Estados del mundo perdieron soberanía? El centro financiero mundial por excelencia, Estados Unidos, perdió soberanía aún en un mundo de flujos de capital cada más vez más desregulados? Acaso la capacidad de la FED de controlar las tasas de corto plazo se vió afectada. Por ahora me parece que el Estado yanki tiene cada vez más (y no menos) poder

    slds,
    Gualra

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  5. Se ve que hay mucha inercia en este blog: todos le escriben a Miguel pero el post es mío. Supongo que ya responderá...

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  6. Guaira, dos pequeños comentarios:
    1. Todos los estados han perdido alguna soberanía (cf por ej. el artículo de The Economist 2009 indicando que entre la Fed, el Bank of England, el Bank of Japan y el BCE ya no eran capaces de controlar la oferta monetaria mundial).
    2. Por otro lado, la soberanía perdida no la gana una autoridad supranacional, ya que aún no hay ninguna de éstas que tenga carácter coercitivo (la única que lo tiene, el Consejo de Seguridad de la ONU, tiene 5 países con derecho a veto). Por el momento, las cesiones de soberanía son a veces a una coalición regional (como el BCE), y otras veces son simplemente "disminuciones de soberanía efectiva" que ocurren cuando países medianos o chicos no pueden resistirse a actuar en la forma apoyada por los países más grandes, en particular por EEUU. En este sentido, EEUU podría "ganar soberanía" mientras otros la pierden, pero al mismo tiempo el propio EEUU está perdiendo el control del sistema en su conjunto, que por el momento no tiene una autoridad reguladora central efectiva.

    Javier,
    lamento haber mencionado a Miguel en vez de mencionarte a vos, que sos en efecto el autor del post. Confieso que no había leído la firma al pie del post.

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  7. Sobre la pata "democracia" del trilema. Una posible interpretación es que para entrar en la globalización se debería renunciar a tener democracia (por ej., el argumento de que las reformas pro-mercado solo se pueden hacer bajo una dictadura). Esta interpretación, creo yo, no concuerda con los hechos. Hay varios países que lo han hecho.

    2. Otra interpretación es que las autoridades que efectivamente manejan las regulaciones, es decir los Estados Nacionales, basan su legitimidad en electorados "locales" o "internos", pero sus decisiones tienen impacto global. En otras palabras, el electorado de EEUU o de la UE "decide" sobre políticas que afectan, digamos, al Africa o A.Latina, siendo que Africa o A.Latina carecen de representación en el gobierno de EEUU o la UE porque no votan en las elecciones norteamericanas y europeas. Esta es una observación valedera, y es lo que define la tensión existente entre el hecho económico de la globalización, y el anacronismo de seguir viviendo bajo un sistema político de estados nacionales (desarrollado bajo una etapa histórico-económica anterior, ya superada). Esto mismo sucedía, por ejemplo, a mediados o fines del siglo XVIII, o comienzos del XIX, cuando la Rev. Industrial estaba ya demandando mercados nacionales integrados, pero la realidad política era todavía feudal en muchos de los principales países. Estas tensiones terminan por resolverse, pero pueden tardar mucho tiempo.

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  8. Una cortita: hay un problema con el trilema de las políticas macro: se basa en el cumplimiento de la paridad abierta de Fisher, o paridad descubierta de tasas de interés. Problema: la abrumadora mayoría de los estudios empíricos rechaza el cumplimiento de esa paridad.

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  9. finkman, muy buen post.

    Podriamos decir que el trilema rodrik es casi como el trilema nacanpop. Y concuerdo con que es un dilema.

    cual es el recurso más escaso?

    La historia económica mundial muestra que la salida pasa por generar una mayor oferta del Estado-Nación

    Ese es el rasgo común de todos los casos de desarrollo económico e integración o inserción internacional exitosos.

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  10. Nelson,
    los estudios que refieres creo que buscan una paridad absoluta de tasas de interes. En realidad lo que la teoria puede prever es que la tasa enfrentada por el pais es una suma:

    r(i)=r*+f(p)

    donde r* es la tasa internacional de referencia, por ejemplo la de los bonos del Tesoro USA, y f(p) es un factor especifico del pais (p), muchas veces identificada como "riesgo pais" aunque no es exactamente ése su significado. Incluye el riesgo país percibido, pero también incluye otras cosas, como la dificultad de hacer negocios en el pais (costos de transacción), etc. De hecho, en un modelo de economía abierta sencillo, las únicas variables exógenas son esas dos componentes de la tasa nacional de interés, y de ellas el país solo puede actuar sobre f(p) mediante reformas que incrementen la oferta de capitales en el país (seguridad jurídica, mejores servicios públicos, menor carga tributaria, mayor estabilidad de las políticas principales, consenso multipartidario sobre la continuidad de esas políticas, menos burocracia, buenas regulaciones, etc.).

    La construcción de un Estado integrable a la economía mundial, con una población capaz de insertarse en ella de manera adecuada y exitosa, es una tarea política de primer orden, que consiste en una reforma institucional, cultural y sociológica de gran envergadura, y que normalmente toma dos o tres décadas como mínimo (venimos bastante atrasados).

    La consigna es encontrar algún gran argentino, o mejor una coalición o colectivo de grandes argentinos, que se sepan conquistar a la gran masa del pueblo (para que haya democracia y consenso), y que lo hagan SEDUCIENDO al capital, y no espantándolo.

    Esto, como dice Musgrave, significa en efecto un Estado que tiene tareas muy importantes, aunque (pienso yo) no es el mismo Estado que supimos conseguir: la mayor parte de sus funciones y funcionamientos necesitan ser reformados, y algunas las tendrá que ir delegando a (o coordinando con) instancias supranacionales, o ajustándolas a acuerdos supranacionales como algunos que ya existen (desde los DDHH hasta las reglas del FMI o el BIS). Ese Estado es casi lo opuesto del Estado "vale todo" del menemismo, y también de esa nueva forma de Estado "vale todo" del populismo clientelista-kirchnerista.

    Quizá algún día aprendamos: tenemos todos los elementos necesarios, humanos y naturales, pero tenemos también una gran resistencia al aprendizaje. O para terminar con una cita de Perón adaptada a las circunstancias: "Tenemos todos los ingredientes pero no sabemos preparar la ensalada".

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  11. Fuente de la cita de Perón: Declaraciones a la prensa al criticar el gobierno de Cámpora y precipitar su renuncia en julio de 1973. "Les dí todos los ingredientes pero no supieron hacer la ensalada". Así el General comenzó a preparar su propia ensalada, entre cuyos condimentos estaba López Rega, y que al final provocó flor de descompostura a una gran cantidad de gente.

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  12. Otra cortita: lo de Rodrik no es muy nuevo. Abreva en una larga tradición. Si alguien conoce la magnífica (pero poco conocida) obra del gran historiador polaco Polanyi, "La gran transformación", seguramente reconocerá las ideas del trilema político de Rodrik (no el macroeconómico). Polanyi, que era un liberal conservador (fundador de la sociedad Mont Pellerin, con von Hayek, Friedman y otros) tenía una teoría muy similar para explicar la gran depresión. Curiosamente su legado ha sido reivindicado por gente de ideas relativamente progresistas (Stiglitz prologó la última reedición, vuelta a traducir al español hace poco; el propio Rodrik, etc).

    Héctor: no es paridad absoluta. Eso de absoluta o relativa se aplica a la paridad de poder adquisitivo, o también llamada ley de un solo precio. Esta última puede ser en términos absolutos (precio local de i = (precio internacional en dólares de i) x (tipo de cambio)) o en términos relativos (lo anterior, pero en variaciones porcentuales). No me equivoqué en el nombre de la paridad descubierta de Fischer. Existe una ecuación relacionada, similar, que es la paridad cubierta, donde se plantea la misma ecuación pero haciendo uso de los precios de futuros de las monedas. Las conclusiones de los estudios empíricos no varían mucho entre una y otra.
    Dicho sea de paso: a pesar de que basta con que no haya sustituibilidad perfecta de activos (no ya movilidad perfecta de capitales -que es otra cosa, aunque a veces se confunde) para que no se cumpla. Así que los viejos modelos IS-LM de economia abierta perfectamente capturan el caso en que eso no se da. De hecho, un viejo artículo de Pentti y Khouri, A portfolio balance of exchange rate, es la referencia clásica. El punto es que los valores de las primas de riesgo más razonables o el rango de valores más razonable de los parámetros de aversión al riesgo no son suficientes para explicar los resultados empíricos que buscan contrastar la paridad descubierta de tasas. Más aún, siendo que el contraste usual es plantear:
    i = alfa + beta (i*+deva esperada)buscando contrastar la hipótesis simultánea de que alfa=0 y beta=1, lo paradójico es que la abrumadora mayoría de los estudios da que no se puede rechazar el valor de beta es sificativamente diferente de -1. (Si, MENOS UNO).

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  13. Nelson:

    Una aclaración: el autor de la Gran Transformación fue Karl mientras que el miembro de la Mont Pelerin fue Michael, su hermano. No hay nada curioso: Karl fue radical desde joven mientras que Michael fue lo que hay llamaríamos un austríaco con una filosofía anti-positivista y con el interesante concepto de "conocimiento tácito" (al que llegué cuando fui ayudante de economía industrial a partir de ciertos artículos de Giovanni Dosi, si no recuerdo mal).

    Es posible que lo de Rodrik sea una variante del problema de la Gran Transformación. No recuerdo mucho de la GT pero había cuestiones asociadas al rol del estado, el fracaso del mercado auto-regulador, y algunas cosas más que parecen más específicas y económicas que el planteo de Rodrik. Debería ojearlo nuevamente porque seguramente tenés razón.

    En cuanto a las paridades descubierta y cubierta: en general se rechazan ambas con datos cortos o de alta frecuencia y tienden a explicar mejor - pero no mucho - en el caso contrario ¿verdad? Pero si una se cumple, la otra no tiene porqué cumplirse. Justamente ahora estoy revisando estos asuntos.

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