Empiezo en Exabruptos (solía escribir acá), con una entrada corta.
La producción de conocimientos económicos, en una mirada (¿muy?) simple, no es muy diferente a la de cualquier cadena productiva de bienes y servicios: hay insumos, una función de producción (que incluye tecnología y un empresario, el economista), y esto da lugar a un output (OK, la cosa no es tan neutral... pero para hacer el punto).
La similitud con el proceso productivo se ve también en el siguiente cuadrito que resume la relación entre la investigación económica y los diseños de política. Parecido a una cadena productiva, claro.
A esta altura, que duda cabe de la utilidad de la economía. Hoy todos somos keynesianos, de nuevo, porque con políticas keynesianas se suavizaron - todo lo que se pudo - los efectos del colapso financiero global.

¿Cómo queda este ciclo productivo en Argentina? Los cuentapropistas (los grandes investigadores) y las fábricas (centros de investigación) tienen que trabajar ahora con insumos fallados, por decir algo. Garbage in, garbage out.
Esto compromete el proceso de producir conocimiento y, por lo tanto, compromete también la relación teoría-diseño de política. ¿Cómo testear políticas? ¿Cómo entender lo qué pasó? ¿Lo que está ocurriendo?
Muchos trabajos de investigación (para países emergentes principalmente) están dejando (y dejarán cada vez más) de lado los datos de Argentina por sus problemas de confiabilidad.
No sólo vamos a tener que "adivinar" el futuro sobre bases pobres. También vamos a tener que "adivinar" como funcionaron políticas económicas en el pasado.
