sábado, 8 de noviembre de 2008

Prioridades

Mientras se discute la agenda económica de Obama no hay que olvidar otra agenda grande: Irak y las violaciones a los derechos humanos.

Obama fue claro cuando dijo que "in the dark halls of Abu Ghraib and the detention cells of Guantanamo, we have compromised our most precious values" y planteó:
“We need to bring to a close this sad chapter in American history, and begin a chapter that passes the might of our military to the freedom of our diplomacy and the power of our alliances. And while we are at it, we can close down Guantanamo and we can restore habeas corpus and we can lead with our ideas and our values.”
Es esto, y no Wall Street, la razón por la cual Obama tuvo un apoyo fenomenal en el resto del mundo.

Los que esperan por Malcom X, o incluso por Martín Luther King, pueden irse despidiendo. Obama se opuso a Irak, no a las guerras. Y se opuso por pragmatismo antes que por moral.

"What I am opposed to is the attempt by political hacks like Karl Rove to distract us from a rise in the uninsured, a rise in the poverty rate, a drop in the median income — to distract us from corporate scandals and a stock market that has just gone through the worst month since the Great Depression.

But I also know that Saddam poses no imminent and direct threat to the United States, or to his neighbors, that the Iraqi economy is in shambles, that the Iraqi military a fraction of its former strength, and that in concert with the international community he can be contained until, in the way of all petty dictators, he falls away into the dustbin of history.

I know that even a successful war against Iraq will require a US occupation of undetermined length, at undetermined cost, with undetermined consequences. I know that an invasion of Iraq without a clear rationale and without strong international support will only fan the flames of the Middle East, and encourage the worst, rather than best, impulses of the Arab world, and strengthen the recruitment arm of al-Qaeda.

I am not opposed to all wars. I’m opposed to dumb wars."

Obama es Roosevelt bronceado y en buena forma. No mucho más.

Eso alcanza en estos tiempos... ojalá sobre. Y mientras discutimos la agenda económica recordemos las otras promesas, las que no llevan tiempo ni admiten demoras.

Fuera EEUU de Irak y desarmen Guantánamo ya.

Si Obama deja pasar el 20 de enero sin empezar a implementarlo (empezar al menos) habrá deshonrado los votos que obtuvo en EEUU y las simpatías del resto del mundo.

2 comentarios:

  1. Yo pondría primero levantarle el embargo a Cuba, pero bueno.

    Igual, ni los yanquis ni los peronistas hacen nunca lo que uno espera que hagan. Si Obama llegara a hacer todo eso, sería realmente un cambio.

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  2. Ana, se me ocurre que Obama podría sacudir el tablero político negociando el levantamiento del bloqueo a Cuba y llamando a una reconciliación. Sería el fin del régimen castrista como lo conocemos (la política tiene estas paradojas) por dos motivos:

    1. Se termina la excusa del bloqueo como eje discursivo.
    2. Se terminan los efectos económicos del bloqueo y se desarrolla una burguesía (tipo Vietnam) que la economía dual (dólar-peso) ya está pariendo. Si es que el bloqueo tiene costos económicos importantes para los cubanos; hay gente a la que respeto mucho que sostiene que no los tiene (*), en cuyo caso tiene el mismo efecto, se demostraría que las penurias de los cubanos son culpa de un régimen ineficiente.

    (*) ¿Tiene el bloqueo realmente efecto? Tengo entendido que lo único que sucede es que EEUU no comercia con Cuba. Recién en 1996 con la Ley Helms-Burton EEUU dijo que castigaría a empresas de terceros países, pero ningún país le da bola (las inversiones canadienses y europeas son millonarias), y EEUU no sanciona a nadie. De hecho la única empresa sancionada es una empresa israelí.

    Los invito a leer El antinorteamericanismo muta. Y quedense a leer el resto y si les gusta, vuelvan o suscríbanse.

    Miguel, muy bueno su blog.

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