Marcelo Zlotogwiazda ya hizo una muestra de criterio, independencia y buena economía. Ahora agrega otra cuando analiza las medidas recientes para abaratar el crédito y aumentar el financiamiento.
Correctamente, MZ señala que las tasas de interés son altas:
"(...) se observa que lo que cobran los bancos por las líneas al consumo ya era caro y encima ha subido un poco desde la crisis internacional desatada por la explosión de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos: la tasa de interés promedio para créditos personales fue del 26,1 por ciento en setiembre, y del 27,5 por ciento para las tarjetas. Es decir, unos 10 puntos por encima de la inflación verdadera."
Tal vez, agregaría yo, demasiado altas para las tasas de irregularidad de cartera que se observan hoy, que son muy bajas.
E inmediatamente MZ apunta que:
"No obstante, las líneas destinadas al consumo son las que más han crecido en volumen en los últimos doce meses: 67 por ciento los préstamos personales y 47 por ciento el financiamiento con tarjetas" (...) Para empezar, dos de los tres puntos del acuerdo con los bancos tienen por objetivo abaratar y por ende promover los préstamos personales y el crédito con tarjeta, que como se vio no necesitan de ese estímulo para crecer a un ritmo muy intenso. Por otra parte, en una coyuntura de tensión inflacionaria como la actual cabe poner en duda la conveniencia de impulsar todavía más el consumo, que no es precisamente el de los sectores más postergados sino de personas del sector formal que ya están bancarizadas."
"De todas maneras, los que conocen bien el tema señalan que la barrera al acceso al crédito por parte de las pymes no está en el nivel de la tasa de interés, sino que viene dada por la falta de predisposición de la banca privada, que en general se vuelca preferentemente a otras líneas más rentables, por la ineficacia de la banca pública, por la resistencia al endeudamiento por parte de los empresarios, y por la informalidad de muchas firmas, que les anula cualquier aspiración.
Para revertir el descrédito para inversión que sufre la economía se requiere de un Estado mucho más activo, ya sea mejorando la performance de la banca pública, ampliando las líneas de financiamiento promocionales, o a través de nuevas instituciones como el Banco del Sur.
En función de ese objetivo, las medidas del miércoles pasado sirven incluso menos que las del miércoles anterior para bajar los precios."
Tengo mis objeciones. No tanto acerca de lo que debe hacer la banca pública pero sí acerca de lo que puede hacer.
Pero no es lo que me importa. MZ señala lo que todo economista razonable entiende: sí las medidas anunciadas van más allá del corte electoralista y tienen algún impacto sustantivo en expandir aún más el crédito, sólo le estaremos echando más nafta al fuego.
Repitan conmigo: en los últimos 12 meses el crédito personal aumentó más del 60%, con la demanda agregada creciendo a más de 9.5% y la inflación entre 15% y 20%. ¿Hace falta más? Hasta los chinos, en una situación análoga pero con un tercio de nuestra inflación, están tratando de frenar la economía.
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domingo, 21 de octubre de 2007
domingo, 30 de septiembre de 2007
Zloto se suma al "ajuste"
Marcelo Zlotogwiazda no puede ser acusado de ortodoxo. Sus artículos fueron "progresistas" en forma consistente. Nadie puede sospechar que es un soldado a sueldo de la patria financiera, un consultor de la city, un agorero, ni nada que se le parezca.
Hoy en su columna argumenta:
"(...) es comprensible que haya otro grupo de economistas alérgicos a cualquier cosa que tenga algo en común con aquella manera de razonar, y que rechazan dogmáticamente toda posibilidad de que la inflación actual pueda tener entre sus causas la expansión del gasto público o un exceso de demanda en general."
"(...) Consideran que el solo hecho de plantearlo como hipótesis es una traición. Es un pecado de derecha. Es antipopular. No es algo admisible para la heterodoxia, la centroizquierda o lo progre."
"(...) La ley de la oferta y la demanda tiene un montón de imperfecciones. Pero existe. Tanto como la inflación que niega Alberto Fernández."
"A propósito del jefe de Gabinete, antes de esa disparatada negación había declarado con sensatez que “hay inflación porque la economía crece”. Y la economía crece, antes que nada, porque crece el consumo, que representa tres cuartas partes de la demanda agregada."
"Se podrá decir que el problema entonces es la falta de inversión, y por ende que el camino correcto pasa por aumentar la acumulación de capital y no desacelerar la demanda. Cabe entonces preguntar: ¿la tasa de ahorro privado y público da como para financiar un mayor nivel de inversión? ¿Si no alcanzara el ahorro, para agrandarlo no es acaso inexorable bajar el consumo?"
"El ex JP Morgan, ex presidente del Banco Central de este gobierno y actual economista preferido por Elisa Carrió, plantea que mejor que crecer a tasas chinas y con la inflación en alza es crecer al 6 por ciento con precios más tranquilos. ¿No es una disyuntiva que merece discutirse?"
Zloto se suma al "ajuste"... al ajuste de tuercas que el modelo necesita para sostener una tasa de crecimiento alta, como nunca vimos en la historia económica argentina. A un "ajuste" que necesita, mediante la imposición a las materias primas básicas, a las ganancias de capital (estas últimas faltan) y a las rentas financieras (también faltan y hay que hacerlo con atención a la estabilidad de los depósitos), llevar adelante una distribución del ingreso gradual, pero sostenida, que nos permita recuperar el tercio de clase media que luego del Rodrigazo esta sociedad que se devora a sí misma se comió.
Zloto propone una discusión que el gobierno se niega a dar: que el progresismo bien entendido no puede degenerar en el populismo inconsistente.
Hoy en su columna argumenta:
"(...) es comprensible que haya otro grupo de economistas alérgicos a cualquier cosa que tenga algo en común con aquella manera de razonar, y que rechazan dogmáticamente toda posibilidad de que la inflación actual pueda tener entre sus causas la expansión del gasto público o un exceso de demanda en general."
"(...) Consideran que el solo hecho de plantearlo como hipótesis es una traición. Es un pecado de derecha. Es antipopular. No es algo admisible para la heterodoxia, la centroizquierda o lo progre."
"(...) La ley de la oferta y la demanda tiene un montón de imperfecciones. Pero existe. Tanto como la inflación que niega Alberto Fernández."
"A propósito del jefe de Gabinete, antes de esa disparatada negación había declarado con sensatez que “hay inflación porque la economía crece”. Y la economía crece, antes que nada, porque crece el consumo, que representa tres cuartas partes de la demanda agregada."
"Se podrá decir que el problema entonces es la falta de inversión, y por ende que el camino correcto pasa por aumentar la acumulación de capital y no desacelerar la demanda. Cabe entonces preguntar: ¿la tasa de ahorro privado y público da como para financiar un mayor nivel de inversión? ¿Si no alcanzara el ahorro, para agrandarlo no es acaso inexorable bajar el consumo?"
"El ex JP Morgan, ex presidente del Banco Central de este gobierno y actual economista preferido por Elisa Carrió, plantea que mejor que crecer a tasas chinas y con la inflación en alza es crecer al 6 por ciento con precios más tranquilos. ¿No es una disyuntiva que merece discutirse?"
Zloto se suma al "ajuste"... al ajuste de tuercas que el modelo necesita para sostener una tasa de crecimiento alta, como nunca vimos en la historia económica argentina. A un "ajuste" que necesita, mediante la imposición a las materias primas básicas, a las ganancias de capital (estas últimas faltan) y a las rentas financieras (también faltan y hay que hacerlo con atención a la estabilidad de los depósitos), llevar adelante una distribución del ingreso gradual, pero sostenida, que nos permita recuperar el tercio de clase media que luego del Rodrigazo esta sociedad que se devora a sí misma se comió.
Zloto propone una discusión que el gobierno se niega a dar: que el progresismo bien entendido no puede degenerar en el populismo inconsistente.
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