sábado, 28 de junio de 2008

Lascano se suma a la desestabilización...

... y se resta del Grupo Fénix.

Me llegó de Abordajes, la carta de renuncia de Marcelo Lascano que transcribo:

Dr.
Leonardo Gak
Director Grupo Fénix

De mi mayor consideración:

Tengo el agrado de dirigirme a usted, a efectos de presentar mi renuncia en carácter de miembro del Grupo Fénix, que usted ha sabido dirigir durante años con singular acierto. El haber sido escogido desde el principio para tal función, ha sido para mi motivo de orgullo personal y de satisfacción intelectual. Pero sin perjuicio de ello, estimo que ha llegado la hora de asumir esta posición, porque desde hace tiempo considero que nuestro cometido ha sido satisfactoriamente cumplido, sobre todo si se tiene en cuenta que hace ocho años hemos roto aquel extendido silencio cómplice que venía acompañando políticas decisivamente malsanas para nuestro país.

Desafortunadamente, y al parecer confundidas autoridades y opinión pública por un ciclo mundial excepcional, no hemos podido ejercer influencia alguna para dar continuidad a nuestras ideas iniciales, que no se limitaban a promover meros ajustes equilibradores o a sanear cuentas, sino que proponían cambios estructurales que no se vislumbran hasta ahora. En efecto, la definición de una estrategia de inserción internacional por la que abogué explícitamente desde hace un año y medio, está todavía ausente, al igual que algunos desajustes estructurales que son la consecuencia directa e inmediata de un enfoque limitado de política económica, entre cuyas debilidades ostensibles aparecen, con nitidez, la energía, el transporte y las comunicaciones, sin pasar por alto distorsiones no sólo cuantitativas en el gasto publico, sino también carentes de los atributos de utilidad, productividad y rendimiento. La explosión de sospechados subsidios lo confirma. Ahora en total representan el equivalente a la inversión pública global que, no necesariamente, van en provecho de la gente.

Siempre he buscado ser cuidadoso en mis pronunciamientos para no comprometer al Grupo. Empero, resulta que éste frente a la opinión pública aparece íntimamente inclinado a favor del gobierno y en tal generalización prefiero no ser incluido, precisamente para evitar malentendidos y no perder la libertad de acción que procuré custodiar como una exigencia existencial inapelable, de la que estimo haber dado testimonio en las innumerables notas periodísticas y libros, sobre todo relacionados con las políticas económicas impuestas por el denominado Proceso y la identificada con el Régimen de Convertibilidad.

La circunstancia de que distinguidos miembros del Grupo desde hace tiempo desempeñen importantes funciones gubernamentales refuerza mi decisión, en tanto el concurso de los mismos se interpreta como una suerte de apoyo acrítico a la gestión gubernamental actual, inclusive en temas donde nuestro consenso no siempre existe, al margen de que algunas afirmaciones temerarias son difíciles de compartir, sin juzgar omisiones temáticas donde los traspiés son irrefutables e inducen a pensar que la política económica nada tiene que ver con la estrategia nacional que suele expresarse por vía diplomática. El endeudamiento público creciente constituye un caso elocuente, pues da vuelta la estrategia de desendeudamiento que acompañó la decisión de cancelar pasivos con el FMI, decisión que en su momento apoyé incondicionalmente, aunque con oportunas advertencias publicadas enseguida en LA GACETA de la Facultad. Precios en ascenso y eventual camino hacia la sobrevaluación del peso parecen capítulos silenciados a pesar de su trascendental importancia.

Sin ánimo de abundar, sinceramente, me incomoda que se me asocie con resultados o gestiones que son independientes de mi acción, mis sentimientos y aspiraciones como argentino adulto. De ninguna manera subestimo las mejorías en algunos indicadores, pero no puedo dejar de inscribirlas en un contexto mundial donde no se registran excepciones. Pero con la misma sinceridad no puedo menos que reiterar que por excesos en el tratamiento de cuestiones domésticas delegables, internacionalmente hemos regalado protagonismos, espacios e intereses con onerosos costos. El caso Brasil es emblemático. Mientras nosotros formulamos proclamas, el vecino ha sabido articular políticas que lo han posicionado en menos de un quinquenio como líder indiscutido de la región y con Pascal Lamy de la OMC como vocero de estos lares en el mundo.

El tema Guinea Ecuatorial confirma mis preocupaciones. Errores de evaluación nos han hecho perder, como lo recomendé entre nosotros hace unos dieciocho meses, abrir una ventajosa cabecera de playa en África que ahora queda disponible para diplomacias más astutas y menos principistas. Los previsibles desencuentros con Bolivia y su ostensible relación privilegiada con Brasil, también descolocan el interés argentino, hecho que no era imprevisible observando la estrategia expansiva de Itamaratí. No menos irritantes parecen las desinteligencias con Uruguay y Perú, por dejar las cosas en el vecindario, todo lo cual unido afectará, sin duda, la política económica y el porvenir argentino.

Para despejar cualquier duda que suponga oportunismos o malévolas intensiones, quiero informarle al Señor Director que en un encuentro casual con el Profesor Ruben Beremblum hace más de tres años, le expresé brevemente mi idea, en el sentido de que el Grupo Fénix ya había cumplido su cometido, de modo que me parecía innecesario continuar la tarea, al menos en el espíritu tradicional. No volví sobre el tema, pero luego mis inquietudes junto con el abandono y la deserción de algunos participantes, me confirmaron la legitimidad de la actitud que ahora expreso, sin negar la invalorable amistad y estima que siento por todos y cada uno de los integrantes del Grupo.

No puedo concluir esta presentación sin reconocer en Usted a un eficaz y eficiente Director, lo mismo que a la señora Mónica por su excelente trabajo en la Secretaría junto con el personal que ha sabido cumplir acabadamente su cotidiana tarea. A los miembros del Grupo les debo reconocer mi agradecimiento por su ejemplar conducta como colegas y generosidad de ideas y sin el mezquino temor de compartirlas como debe ser entre la gente de alta calificación moral.

Sin otro particular, reciba Señor Director las expresiones de mi consideración más distinguida.

Marcelo Ramón Lascano

2 comentarios:

  1. Hay una perversión del ser humano que consiste en creerse siendo lo que se ha estudiado: se dice soy ingeniero, soy médico, etc, en lugar de tengo el título de... Ahora en el caso de los economistas, el narcisismo toca umbrales inimaginables!

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  2. Comparto la posición de Lascano, es hora de que los economistas honrados empiecen a alertar sobre las graves fallas de política económica que se están acometiendo.

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