miércoles, 7 de febrero de 2007

Antecedentes

El Abuelo y Ana C, basándose en mi convicción de que las instituciones son, en buena medida, endógenas al crecimiento y al desarrollo, expresaron, de una forma u otra, que le resto importancia a la discusión sobre el INDEC y la calidad de las estadísticas.

No es así. Tanto que mi intercambio con Artemio es justamente porque él cree que todo es menor al lado del problema de que aumentaron los alimentos y que yo creo, voy a estirar el argumento, que la estabilidad macroeconómica es esencial y necesita de un mecanismo de coordinación de expectativas.

Sobre el IPC como mecanismo de coordinación de expectativas hay un ejemplo notable. La dictadura de Pinochet distorsionó el cálculo del IPC que realizaba el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) con el objetivo de reducir el aumento salarial que se fijaba justamente en función de la variación en el IPC. Esto duró varios años a partir de septiembre de 1973 pero la "cocina" más importante se hizó durante el cuarto trimestre de 1973. Ese año, la inflación registrada fue de 508% cuando debió ser de 800%.

¿Por qué una dictadura feroz y asesina, sin respeto por la calidad institucional obviamente, se iba a preocupar por modificar el IPC en lugar de simplemente ajustar los salarios a un ritmo menor? Porque la negociación salarial requiere: 1) coordinación y 2) (cierta noción de) justicia. El ajuste por IPC, en tanto índice estrella, provee ambas cosas, al menos parcialmente.

En el caso argentino no creo que pueda "perrearse" el IPC en forma consistente. A diferencia de lo que pasó en Chile, hay libertad de expresión. Además, existen consultoras que elaboran sus propios índices, que sirven al menos como aproximaciones aunque no tienen el alcance del INDEC, y que hasta ahora no mostraron desvíos sistemáticos en relación al IPC (me rehuso a llamarlo IPC-INDEC, todavía). Está en manos del gobierno ahora evitar que el IPC pierda su carácter de bien público y, como subproducto, se privatice la información estdística.

1 comentario:

  1. Yo no pensaba que no le dabas importancia. Sólo quería relacionarlo con lo que habías dicho antes sobre instituciones y desarrollo.

    Creo que tiene que ver con lo que definimos como "instituciones". Si lo definimos en el sentido amplio del término podríamos hacer un paralelo con "infraestructura". Así como es difícil crecer sin caminos, redes ferroviarias o hospitales, también es difícil hacerlo sin instituciones más o menos confiables que garanticen desde el derecho de propiedad hasta la veracitud de la información en base a la cual se toman las decisiones.

    De ahí que para poder tomar decisiones que faciliten la estabilidad macroeconómica, que considerás "esencial" hace falta que la información sea confiable, sea el IPC o los datos sobre agregados monetarios o sobre deuda pública. Yo no sé si el IPC tiene que funcionar como mecanismo de coordinación de expectativas, o sí, si consideramos que toda información correcta contribuye a esa coordinación de expectativas.

    Esto se hizo larguísimo. ¡Qué espanto!

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