lunes, 5 de febrero de 2007

La polémica sobre el IPC

Empecemos por lo urgente y lo importante: como señala Ramble Tamble, la canasta de alimentos aumentó 2.6% en enero de 2007. Artemio explica bien cuales son las consecuencias sociales de alimentos más caros y los números abruman (en sus primeras dos acepciones).

Dejemos lo social ya que los macroeconomistas somos amateurs en eso y pasemos a algo menos urgente y casi tan importante: el IPC como mecanismo de coordinación de expectativas.

La historia es conocida: alguien en el gobierno decidió reemplazar a una funcionaria técnica, con concurso a punto de vencer o vencido, del INDEC y justamente a la encargada de la Dirección de Precios de Consumo. Las especulaciones acerca de este reemplazo son varias, a saber:

H1: El Secretario de Comercio Moreno habría intentado conseguir los lugares donde se relevan los precios, los puntos muestrales. Y el INDEC se habría rehusado argumentando, correctamente, que estaban protegidos por el secreto estadístico.

H2: La funcionaria removida se habría negado a computar el aumento de las prepagas como un mero 2% argumentando, correctamente, que 2% más copagos es un bien de inferior calidad que debe representarse con un aumento de precios sustancialmente mayor.

H1 + H2: Es decir, simplemente la acumulación de desaires a la autoridad política.

En el medio, se escucharon un montón de rumores u operaciones de prensa para justificar el cambio de funcionaria, en on y en off: que el gobierno quería evitar que pagáramos más deuda cada vez que subía la carne, que la funcionaria depuesta le pasaba datos a un periodista de Clarín, que la funcionaria depuesta era la novia del periodista de Clarín, que la funcionaria depuesta trabajaba para los bancos o los tenedores de deuda ajustada por inflación, que era una funcionaria de cuarta, que era matemática, etc., etc.

La economía debe estar subordinada a la política pero ¿el cálculo del IPC también?

El IPC es un índice que tiene un rol importante como coordinador en la formación de expectativas y, por lo tanto, en las relaciones contractuales, laborales o financieras por ejemplo. Más aún en una economía que tiene una inflación relativamente alta (pero manejable) y necesita alguna claúsula de ajuste. Y más aún cuando todavía no se encontró un patrón de contratación de mediano y largo plazo: ¿vamos al peso nominal? ¿vamos al peso indexado? ¿vamos al dólar?

Disminuir la credibilidad en el cálculo del IPC es una operación de costo potencialmente alto y beneficios difusos, por decir algo. Es mal cálculo económico y político.

La paradoja ahora es que cuanto más bajo sean los índices, menos le van a creer al gobierno. Y el riesgo es que alguien crea que ya se pagaron todos los costos políticos de "jugar con el IPC" sin ninguno de los beneficios.

Cuando lo de Misiones, el Presidente Kirchner supo entender los riesgos de profundizar la apuesta por el deterioro institucional y cambiar el rumbo. Sería deseable que también lo entendiera ahora.

7 comentarios:

  1. Un desastre institucional. Tener estadísticas confiables es tan necesario para el desarrollo, como que no exista el fraude electoral o la censura a la prensa.

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  2. Ana C... (casi) de acuerdo con vos.

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  3. No, porque para vos la relación de causalidad es al revés, pero yo pienso que va para los dos lados y más de las instituciones al desarrollo que en el otro sentido.

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  4. Tenés razón, para mi la causalidad dominante es la inversa. También creo que se refuerzan mutuamente pero la economicista domina a la institucional.

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  5. Miguel,

    me parece que sobre estimás las capacidades cognitivas de algunos ilustres miembros de este gobierno.

    Si esto es lo que hacen a la luz de la opinión pública, imaginate lo que hacen en habitaciones cerradas, donde nadie los ve..

    Querés un negocio? Fundá Pagina13, y preparate para hacerte rico publicando las denuncias de corrupción que tarde o temprano van a caer

    No aprenden más....

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  6. Il Postino: me parece que subestimás las capacidades cognitivas de algunos ilustres miembros de este gobierno. Serán los años pero aprendí a no hacerlo.

    Es posible que algunos miembros del gobierno no tengan la "sensibilidad institucionalista" que idealmente nos gustaría pero, te aseguro, que muchos opositores que hoy se rasgan las vestiduras en nombre de la calidad estadística se pasan al IPC por el quinto forro...

    Y el punto importante de mi comentario es "idealmente", algo que está presente también en el intercambio con Ana C y, me doy cuenta, en muchos de los reclamos por el secreto estadístico (si, estoy siendo algo irónico).

    Voy a ser crudo: López está desaparecido... eso es mala calidad institucional. Y no estoy minimizando lo del INDEC porque para criticarlo es que escribí una apostilla.

    Pero démosle a las cosas la medida.

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  7. ¡Es que somos idealistas! Yo no quiero que haya desaparecidos nunca más, pero también quiero unas estadísticas dignas de un país serio y no de una republiqueta totalitaria.

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